Pulsa «Intro» para saltar al contenido

Fallece Mario Vargas Llosa, Nobel de Literatura y gigante de las letras latinoamericanas

El mundo de las letras despide a uno de sus más ilustres representantes. Mario Vargas Llosa, novelista, ensayista, periodista y Premio Nobel de Literatura, falleció este domingo a los 89 años en su residencia de Lima, ciudad a la que regresó en 2022 tras décadas de vida en Europa. La noticia fue confirmada por sus hijos a través de un comunicado publicado en redes sociales.

“Con profundo dolor, hacemos público que nuestro padre, Mario Vargas Llosa, ha fallecido hoy en Lima, rodeado de su familia y en paz”, escribió Álvaro Vargas Llosa, en un mensaje también suscrito por sus hermanos, Gonzalo y Morgana.

Con su muerte, se cierra un capítulo esencial de la literatura contemporánea en lengua española. Vargas Llosa fue pilar del llamado “Boom” latinoamericano, movimiento que revolucionó la narrativa de la región en el siglo XX y lo unió con nombres como Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, Juan Rulfo y Carlos Fuentes.

De Arequipa al mundo

Nacido el 28 de marzo de 1936 en Arequipa, Perú, Vargas Llosa se formó en distintas ciudades del país y también en Cochabamba, Bolivia, donde vivió parte de su infancia. Graduado en Letras, inició su carrera en el periodismo y en 1959 se instaló en París, punto de partida de una fecunda trayectoria literaria internacional.

Su primera novela, La ciudad y los perros (1963), lo catapultó al reconocimiento internacional y escandalizó a la institución militar peruana. Le siguieron obras emblemáticas como La casa verde, Conversación en la Catedral, Pantaleón y las visitadoras, La tía Julia y el escribidor, La guerra del fin del mundo y La fiesta del Chivo, entre muchas otras.

A lo largo de más de seis décadas de escritura, su obra fue traducida a más de 30 idiomas y merecedora de los más prestigiosos galardones literarios, entre ellos el Premio Cervantes, el Príncipe de Asturias, el Rómulo Gallegos y el Nobel de Literatura, que recibió en 2010 por su “cartografía de las estructuras del poder y sus imágenes mordaces de la resistencia, la revuelta y la derrota del individuo”.

Intelectual comprometido y voz incómoda

Vargas Llosa no solo dejó huella en la literatura. Fue un intelectual combativo, que vivió intensamente la política de su país y del mundo. En su juventud fue simpatizante de la revolución cubana, pero rompió con el régimen de Fidel Castro tras el caso del poeta Heberto Padilla, y desde entonces fue un defensor del liberalismo democrático, postura que le granjeó admiradores y detractores.

En 1990 fue candidato a la presidencia del Perú, en una contienda histórica que perdió ante Alberto Fujimori. “Nunca debí salir de la literatura”, reflexionaría años después, tras retomar plenamente su carrera como escritor.

También fue ciudadano español desde 1993, ingresó en la Real Academia Española y en 2021 fue aceptado como miembro de la Académie Française, un honor reservado a los grandes de las letras universales.

Una vida entre novelas, polémicas y pasiones

Su vida personal no fue ajena al interés público. Se casó en primeras nupcias con Julia Urquidi —figura inspiradora de La tía Julia y el escribidor—, y luego con Patricia Llosa, con quien tuvo tres hijos. En 2015 protagonizó un mediático romance con Isabel Preysler, que culminó en 2022.

Hasta sus últimos días mantuvo una actividad intelectual constante. Su libro más reciente, La mirada quieta (de Pérez Galdós), fue presentado en Madrid en 2022. En su vejez, no dejó de alzar la voz contra el populismo y de reflexionar sobre el rumbo político de América Latina y Europa.

“Los latinoamericanos somos soñadores por naturaleza y tenemos problemas para diferenciar el mundo real y la ficción. Es por eso que tenemos tan buenos músicos, poetas, pintores y escritores, y también gobernantes tan horribles y mediocres”, dijo alguna vez con la lucidez crítica que lo caracterizó.

Un legado inmortal

La partida de Mario Vargas Llosa deja un vacío irreparable, pero también un legado que trasciende generaciones. Su literatura, que navegó entre la ficción, la memoria y la historia, continuará siendo leída, debatida y admirada.

Con su muerte, América Latina despide a uno de sus narradores más agudos, más prolíficos y más universales. Vargas Llosa escribió hasta el final, como prometió. Y aunque su voz se ha apagado, sus palabras seguirán resonando en cada lector que encuentre en sus páginas la complejidad, la belleza y las contradicciones del ser humano.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *