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El Papa Francisco, protagonista del cine y la literatura: un pontífice que cautivó la pantalla y las letras

De documentales de autor a ficciones multipremiadas, la figura de Jorge Mario Bergoglio ha trascendido los muros del Vaticano para convertirse en un ícono narrativo del siglo XXI.

Por décadas, la figura del Papa ha sido terreno fértil para el cine. Pero con Francisco, el primer pontífice latinoamericano de la historia, el séptimo arte ha encontrado no solo un líder espiritual, sino un personaje profundamente humano, complejo y cinematográfico. Wim Wenders, Gianfranco Rosi y Fernando Meirelles han sido algunos de los cineastas que han abordado la vida y visión de este papa que, como él mismo confesó, amaba el cine porque “enseña a custodiar la memoria”.

Un papa entre cámaras y convicciones

El impacto de Francisco en el cine no es una novedad aislada. La figura papal, con su halo de poder, espiritualidad y contradicciones, ha sido retratada en títulos clásicos como Las sandalias del pescador (1968), Amen (2002), Habemus Papam (2011) o la popular saga de El código Da Vinci, protagonizada por Tom Hanks. Sin embargo, el actual pontífice ha sido parte de una oleada de producciones que lo sitúan en el centro del relato, desde el documental intimista hasta la ficción con tintes poéticos.

Uno de los primeros en captar su esencia fue Wim Wenders, quien lo siguió en sus viajes y discursos para el documental El papa Francisco: un hombre de palabra (2018). “Era inmensamente optimista”, dijo el director alemán tras acompañar al pontífice a favelas, cárceles y foros internacionales como la ONU o el Senado de Estados Unidos. La cinta, presentada en el Festival de Cannes, buscaba retratar no solo al Papa, sino al hombre detrás del cargo.

En la misma línea, en 2023, el italiano Gianfranco Rosi estrenó In viaggio, otro documental que siguió el recorrido de Francisco por el mundo, mostrando su diálogo constante con las periferias y los olvidados.

Ficción, elegancia y humanidad

La ficción también ha encontrado en Francisco un personaje de gran profundidad dramática. Los dos papas (2019), dirigida por Fernando Meirelles, se convirtió en un fenómeno global. Con un guion basado en documentos reales —entrevistas, libros y sermones—, la cinta imagina un encuentro íntimo y reflexivo entre Benedicto XVI y Francisco, interpretados magistralmente por Anthony Hopkins y Jonathan Pryce. El filme entrelaza humor, filosofía y política e incluye detalles tan humanos como la afición del Papa argentino por el fútbol y su querido club San Lorenzo.

Antes, en 2015, se produjeron otras ficciones centradas en su juventud y trayectoria eclesiástica. Llámame Francisco (2015), protagonizada por Rodrigo de la Serna y Sergio Hernández, narra su camino antes del papado. Y Francisco: El padre Jorge, con Darío Grandinetti, explora su perfil pastoral y su firme compromiso con los más pobres, ya presente desde sus años como arzobispo de Buenos Aires.

Un cinéfilo en la silla de Pedro

La relación de Francisco con el cine no es reciente. En sus memorias, el pontífice recuerda haber visto con apenas 12 años todas las películas de Anna Magnani y Aldo Fabrizi, incluidas joyas del neorrealismo italiano como Roma, ciudad abierta, de Roberto Rossellini. Estas obras, confiesa, le abrieron una nueva forma de mirar el mundo, especialmente a los más vulnerables.

De hecho, en febrero de este año, estaba prevista su histórica visita a los estudios de Cinecittà, cuna del cine italiano, para presidir una misa por el Jubileo de los Artistas. La cita debió cancelarse por motivos de salud, pero no así su encuentro con Martin Scorsese en 2023, con quien conversó sobre un ambicioso proyecto cinematográfico sobre la vida de Jesús.

Letras papales

El cine no ha sido el único medio que ha explorado su figura. La literatura también ha nutrido el retrato de Francisco desde múltiples ángulos. Biografías como El Papa Francisco: Vida y revolución, de Elisabetta Piqué, The Great Reformer, de Austen Ivereigh, o To Change the Church, de Ross Douthat, intentan desentrañar al hombre que llegó al Vaticano con un nombre inspirado en San Francisco de Asís y una misión clara: devolver la Iglesia a los pobres.

Su autobiografía, Esperanza, publicada en enero de 2025 tras seis años de trabajo junto al periodista italiano Carlo Musso, revela aspectos íntimos de su infancia, su vocación y sus raíces porteñas. Y más recientemente, el español Javier Cercas publicó El loco de Dios en el fin del mundo, una crónica personal tras acompañar al Papa en un viaje a Mongolia.

Una figura que trasciende formatos

Francisco no solo ha sido protagonista del Vaticano. Se ha convertido en un símbolo universal, un personaje que despierta interés tanto por su espiritualidad como por su humanidad, y que ha encontrado en el cine y la literatura aliados poderosos para contar su historia.

Entre ficciones premiadas, documentales de autor y libros de análisis y confesión, Jorge Mario Bergoglio ha dejado claro que su legado no solo se inscribe en los anales del Vaticano, sino también en la memoria cultural del mundo contemporáneo. Un papa que entendió el poder de la narrativa para construir puentes y, como él mismo dijo, “custodiar la memoria”.

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