El tratado con el gigante asiático potencia exportaciones, abre nuevos mercados y fortalece la relación comercial más estratégica para el país andino.
China se ha convertido en el principal socio comercial no petrolero de Ecuador, superando a la Unión Europea y a Estados Unidos, con quienes el país mantiene o busca acuerdos similares. El tratado de libre comercio entre Ecuador y China cumplió su primer año de vigencia el pasado 1 de mayo de 2025, marcando una etapa de profundización en las relaciones económicas bilaterales.
Magaly Caicedo, presidenta de la Cámara de Comercio Ecuatoriano-China, destaca que lo más relevante de este primer año ha sido la apertura de oportunidades comerciales en un mercado de 1.400 millones de consumidores, de los cuales cerca de 700 millones forman parte de la clase media. “El acuerdo no solo ha fortalecido exportaciones tradicionales como el banano y el camarón, sino que ha abierto la puerta a productos industrializados y no convencionales como balsa, cacao, pitahaya y sombreros de paja toquilla, con buena acogida en el mercado chino”, afirmó.
El tratado permite que muchos de estos productos ingresen a China sin aranceles, lo que ha mejorado significativamente su competitividad. Actualmente, más de 11.000 empresas ecuatorianas mantienen relaciones comerciales con China, y alrededor de 600 se dedican a la exportación, según datos de Fedexpor.
Exportaciones y obstáculos superados
Las exportaciones ecuatorianas hacia China cayeron de USD 5.669 millones en 2023 a USD 5.085 millones en 2024, debido a un bloqueo aduanero chino que afectó la comercialización de camarón, el principal rubro ecuatoriano en ese mercado. Durante tres meses, Ecuador prácticamente no pudo exportar este producto. No obstante, tras la resolución del conflicto, las ventas comenzaron a recuperarse: entre enero y febrero de 2025, las exportaciones ecuatorianas aumentaron de USD 716 millones a USD 858 millones en comparación con el mismo período del año anterior.
Caicedo considera que las perspectivas son alentadoras: se espera que más empresas exploren el mercado chino, y la Cámara estima un crecimiento del comercio bilateral cercano al 10 % para este año, impulsado por la normalización del comercio de camarón y la apertura de nuevos mercados para frutas como arándano, piña y aguacate, cuyos sectores ya están tramitando los certificados fitosanitarios requeridos.
Importaciones clave para la producción nacional
China no solo es un destino importante para las exportaciones ecuatorianas, también es el principal proveedor de insumos productivos. Según Fedexpor, el 76 % de las importaciones no petroleras desde China corresponden a materias primas y bienes de capital. “Este acuerdo comercial nos permite acceder a maquinaria, equipos industriales y tractores a menores costos, lo que mejora nuestros márgenes y fortalece la producción local”, afirma Caicedo.
Vehículos chinos ganan terreno en Ecuador
Una muestra clara del avance comercial de China en Ecuador es el sector automotor. Hoy en día operan en el país 43 marcas de origen chino, frente a las 25 registradas en 2016. Estas marcas ya representan el 43 % de las ventas de vehículos en el primer trimestre de 2025, un aumento significativo respecto al 36 % del mismo periodo en 2024.
Genaro Baldeón, presidente de la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (Aeade), atribuye este crecimiento a tres factores clave: innovación, tecnología y precios competitivos. “Los fabricantes chinos han liderado desarrollos en eficiencia energética, seguridad y conectividad, ofreciendo modelos altamente equipados a precios accesibles”, explica.
A pesar de que el mercado automotor en general atraviesa una desaceleración —con una caída del 19,79 % en las ventas del primer trimestre de 2025 respecto al año anterior—, los vehículos chinos apenas han registrado una disminución del 4,32 %, lo que refleja su resiliencia y creciente aceptación.
Desgravación arancelaria: un proceso gradual
El tratado incluye un calendario de desgravación arancelaria para los automóviles, que se extenderá entre 15 y 20 años. La reducción se aplica cada enero y es de aproximadamente 2,3 % anual. Si bien su impacto en los precios al consumidor no es inmediato, Baldeón estima que los efectos se notarán con mayor claridad a partir de 2027 o 2028.
Conclusión
El acuerdo comercial entre Ecuador y China ha comenzado a transformar la relación económica entre ambos países. A un año de su entrada en vigor, se perfilan nuevas oportunidades para diversificar las exportaciones, modernizar la producción nacional e integrar al país con uno de los mercados más dinámicos del mundo.







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