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Normalixta vuelve al escenario con humor y reflexión para celebrar a las madres

La querida profesora del teatro guayaquileño regresa con un monólogo que promete risas, memoria y crítica social en el marco del Día de la Madre.

Aunque no tiene hijos, es una verdadera experta en lo que significa ser madre, o al menos en hablar de ello con sabiduría y humor. Normalixta, el popular personaje creado por el actor y docente Lucho Mueckay, regresa a escena tras lo que ella misma llama “un año sabático y cinco feriados obligatorios”. Esta vez, lo hace para rendir homenaje a las mujeres que, desde distintos frentes, lideran sus hogares.

El espectáculo se titula “Madre solo hay una… ¡y me tocó a mí!”, un monólogo de amor y sátira que se presentará en el emblemático Estudio Paulsen, en Las Peñas, durante tres únicas funciones: jueves 8, viernes 9 y sábado 10 de mayo.

Fiel a su estilo, Normalixta combina pedagogía y humor para reflexionar sobre el rol materno en la sociedad ecuatoriana. Su charla escénica explora cómo han cambiado las madres con el tiempo, las diferencias entre las casadas y las solteras, y cómo ha evolucionado —o no tanto— la relación con los hijos.

“No falta quien todavía cree que los niños los trae la cigüeña”, comenta con ironía la profesora, quien ha preparado un “cuento pedagógico” sobre la fertilidad para aclarar conceptos sin perder el tono lúdico. También abordará, con su característico desparpajo, cómo eran los castigos de antes y cómo deberían ser los correctivos modernos, apelando a la empatía y la educación emocional.

Más allá de la comedia, hay una crítica clara al consumismo que rodea al Día de la Madre. “Me molesta que ese sea el único día para acordarse de las madres. Y más aún que el mejor regalo que se les ocurra sea una serenata a las 5 de la mañana”, dice entre risas, pero en serio. “Ni la pandemia detuvo esas cantaderas, y lo peor: ni siquiera dejan cantar al mariachi, se ponen a cantar los hijos”.

Para Lucho Mueckay, la inspiración detrás de Normalixta proviene directamente de su entorno familiar. “Mi mamá era campesina, muy estricta —como buena manaba—, pero también era puro humor. Ella organizaba el día con una sonrisa, aunque por dentro llorara. Aprendí de ella que la risa puede ser una herramienta poderosa”, recuerda.

Criado junto a cinco hermanas, Mueckay también se inspiró en su hermana mayor, una profesora de colegio, y en una maestra de su infancia que, aunque no era su profesora directa, cautivaba con sus clases llenas de alegría y conocimiento. “Nos metíamos a su clase solo para reír y aprender. Desde entonces supe que el humor abre puertas”.

Normalixta invita al público a celebrar este Día de la Madre con una propuesta diferente. “Si no pueden regalarle un viaje a las Bahamas, tráiganla al teatro. Y si ya le compraron la lavadora, vengan igual. El humor también es un regalo valioso para nuestras representantes”.

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