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Fiscalía vincula a grupo armado colombiano en asesinato de once militares ecuatorianos durante operación en la Amazonía

La Fiscalía General del Estado ha confirmado que el grupo armado irregular Comandos de la Frontera, de origen colombiano, está vinculado al asesinato de once militares ecuatorianos durante una operación de control contra la minería ilegal en la Amazonía. El hecho ocurrió el viernes 9 de mayo en el sector de Alto Punino, una zona selvática de difícil acceso ubicada en la provincia de Sucumbíos.

Según información del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, los uniformados pertenecientes a la Brigada Selva 19 Napo fueron emboscados mientras ejecutaban un operativo en cuatro frentes distintos, como parte de una estrategia para frenar la expansión de la minería ilegal. El ataque, atribuido al grupo armado extranjero, se produjo mientras uno de los equipos de combate desarrollaba tareas tácticas.

El grupo Comandos de la Frontera —surgido tras la desmovilización de las FARC y compuesto por disidentes de los frentes 32 y 48, así como por antiguos miembros de la organización criminal “La Constru”— ha sido identificado por las autoridades ecuatorianas como una amenaza transnacional vinculada al narcotráfico, minería ilegal y otras actividades delictivas a lo largo de la frontera con Colombia.

Alias ‘Araña’, en la lista de objetivos militares prioritarios

Entre los principales líderes de este grupo figura Geovanny Andrés Rojas, alias Araña, cabecilla de la Segunda Marquetalia. Actualmente, su nombre encabeza la lista de objetivos militares del Gobierno ecuatoriano, que lo vincula con múltiples ataques y operaciones ilícitas en territorio nacional. Alias Araña figura junto a otros criminales de alto perfil, como Ismael Mario Zambada García, alias el Mayo, recientemente detenido en Estados Unidos.

En Ecuador, los Comandos de la Frontera han sido señalados por su creciente influencia en la provincia de Sucumbíos, donde se han identificado campamentos clandestinos y propaganda del grupo. También se sospecha que han establecido redes operativas en otras provincias del país.

En 2024, la captura de Juan Carlos Ch., alias Chabalo, en Manabí, y Alfredo O., alias Búfalo, en un operativo simultáneo en varias provincias, reveló la amplitud de la estructura delictiva. Chabalo ha sido vinculado al transporte de cocaína desde Sucumbíos hacia puertos internacionales, mientras que Búfalo habría actuado como testaferro para encubrir bienes y operaciones del grupo.

Nexos con el crimen organizado ecuatoriano

Las autoridades sostienen que los Comandos de la Frontera mantienen vínculos operativos con grupos del crimen organizado en Ecuador, como Los Lobos, una estructura criminal involucrada en narcotráfico, sicariato y minería ilegal.

Esta cooperación entre bandas transnacionales ha permitido a los Comandos extender su dominio sobre rutas estratégicas en la Amazonía y expandir su participación en toda la cadena del narcotráfico, desde la producción hasta la exportación de estupefacientes, especialmente en zonas cocaleras de Putumayo, Caquetá, Nariño y Cauca, en Colombia.

Emboscadas y antecedentes de violencia en la frontera

Este no es el primer ataque atribuido a los Comandos de la Frontera en suelo ecuatoriano. En marzo de 2024, una emboscada en el sector de Barranca Bermejas, cerca del río San Miguel, dejó tres militares heridos mientras retornaban de una misión de patrullaje. Las operaciones en esa zona limítrofe se han intensificado desde entonces, ante el creciente riesgo que representa la presencia de grupos armados.

Investigación judicial en curso

El mismo día del reciente ataque, en el Complejo Judicial Norte de Quito se desarrollaba una audiencia de juicio contra trece personas acusadas de presunta delincuencia organizada, caso en el que también se investiga la participación de Comandos de la Frontera en actividades criminales dentro del territorio ecuatoriano. Durante la audiencia, doce policías presentaron sus testimonios sobre las labores de seguimiento e inteligencia que sustentan la acusación.

La Fiscalía continúa con las diligencias para ampliar la investigación y establecer responsabilidades penales. Mientras tanto, el Gobierno ha anunciado el reforzamiento del control militar en la zona amazónica y la intensificación de los operativos binacionales para desarticular las estructuras que operan en la frontera norte.

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