Pulsa «Intro» para saltar al contenido

Joan Manuel Serrat en Guatemala: «El migrante nunca ha sido un problema, ha sido una forma de salvar la vida»

El reconocido cantautor español Joan Manuel Serrat defendió este lunes, durante su visita a la capital guatemalteca, la dignidad del fenómeno migratorio, asegurando que históricamente ha sido una forma legítima de supervivencia, no una amenaza.

«El migrante jamás ha sido un problema en la historia. Ha sido una forma que ha tenido el ser humano para salvar su vida», afirmó Serrat en una conversación con periodistas de diversos medios, entre ellos EFE, en el marco del Festival Centroamérica Cuenta 2025, que se inaugurará oficialmente este martes.

Serrat participa como invitado especial en el evento literario y cultural más importante de la región, y protagonizará una charla junto al escritor nicaragüense Sergio Ramírez, bajo el título «Escribir para cantarlo», donde ambos reflexionarán sobre el vínculo entre música, poesía y compromiso social.

Durante el encuentro con la prensa, el autor de Mediterráneo y Cantares subrayó que los movimientos migratorios son inherentes a la historia de la humanidad: «La gente migra por necesidad, en busca de un lugar más seguro, donde puedan realizar sus expectativas. Han migrado de norte a sur, de sur a norte, de este a oeste, y así será siempre», remarcó.

En ese sentido, criticó con firmeza los discursos políticos que criminalizan a los migrantes. «Vivimos en un mundo donde se demoniza al migrante. Se les culpa del desempleo, de la inseguridad, cuando en realidad son las víctimas de gobiernos que buscan chivos expiatorios para sus propias miserias», denunció.

El cantautor fue aún más contundente al señalar que detrás de esta narrativa existe un interés político: «Es una caza de brujas promovida por la derecha para mejorar sus rendimientos electorales y económicos», advirtió.

También expresó su preocupación por la forma en que migrantes son tratados en Estados Unidos: «Los vemos salir esposados de pies y manos, rumbo a lugares infinitamente más inseguros, como las súper cárceles de El Salvador», lamentó.

Serrat hizo hincapié en que expulsar a estas personas no resolverá los problemas estructurales: «Si se quedan, las cosas no empeoran; si se van, tampoco mejoran. Porque los verdaderos culpables, los ladrones, los corruptos, seguirán allí», sentenció.

Preocupación por la infancia en América Latina

Durante su intervención, el artista también alzó la voz en defensa de la niñez latinoamericana, cuya situación, afirmó, sigue siendo de extrema vulnerabilidad.

«La niñez debería estar socialmente mucho más protegida. Es una etapa crucial de la vida que merece un entorno seguro, con una familia sólida y una educación de calidad», expresó.

Denunció la explotación infantil en distintas formas: niños en situación de calle, reclutados como soldados, utilizados en el narcotráfico o en trabajos forzados. «Son manipulados por adultos por su facilidad de control, su bajo coste y su fácil reemplazo. Son usados para hacer los trabajos sucios», dijo con tono de indignación.

Para el autor de Mi niñez, esta realidad contrasta con lo que debería ser un entorno ideal para el desarrollo infantil: «Una casa sólida, una escuela con buenos maestros y una sociedad que garantice derechos», subrayó, reconociendo que esta situación mejora en países con mayor desarrollo social, aunque advirtió que ni siquiera el crecimiento económico garantiza una equidad real.

Al despedirse, Serrat se reafirmó en su identidad plural: «Me considero un latinoamericano nacido en Barcelona», dijo con orgullo, reforzando su conexión con los pueblos del continente y su compromiso con las causas sociales.

El Festival Centroamérica Cuenta continuará durante la semana con la participación de escritores, periodistas y artistas de toda Iberoamérica, en una celebración de la palabra, la memoria y el pensamiento crítico.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *