La historia entre la República Dominicana y Venezuela no es solo diplomática ni casual. Se trata de una hermandad profunda, tejida a través del tiempo, el arte, la cultura y la música. Un vínculo que nació desde los días del exilio de Juan Pablo Duarte —Padre de la Patria dominicana— quien encontró en Venezuela un refugio y su último aliento, convirtiendo esa tierra en cuna del cierre de su ciclo vital y, simbólicamente, en extensión de la patria que ayudó a fundar.
Desde entonces, los lazos entre ambos pueblos han superado los vaivenes de las políticas y los cambios de gobierno. Ha sido la música, especialmente el merengue, la que ha servido de puente y celebración constante entre estas dos naciones caribeñas.
Billo Frómeta: El Merengue Echa Raíces en Caracas
En 1937, el compositor y director dominicano Luis María Frómeta, mejor conocido como Billo Frómeta, llegó a Venezuela con su Santo Domingo Jazz Band. No solo se radicó allí, sino que fundó la mítica Billo’s Caracas Boys, convirtiéndose en figura fundamental de la música bailable venezolana. Frómeta sembró el merengue en el alma del país suramericano, estableciendo un legado cultural que aún hoy florece.
Décadas más tarde, artistas dominicanos como Johnny Ventura y Wilfrido Vargas continuaron la labor de acercar los corazones dominicanos y venezolanos a través del ritmo caribeño. Venezuela se convirtió en una segunda patria para ellos, un escenario vital que catapultó sus carreras al resto del continente. En palabras del propio Ventura: “Venezuela fue la cuna de vida de nosotros”.
Un Tributo Emotivo a Rubby Pérez
El más reciente símbolo de esta unión ocurrió el pasado fin de semana en el Poliedro de Caracas. Allí, un tributo multitudinario fue realizado en memoria de Rubby Pérez, “La Voz más Alta del Merengue”, quien falleció trágicamente el pasado 8 de abril en el colapso del techo de la discoteca Jet Set.
En el homenaje participaron grandes exponentes del merengue como Bonny Cepeda, Miriam Cruz, Sergio Vargas, Eddy Herrera, Los Hermanos Rosario, Fernando Villalona y Jossie Esteban. El evento reafirmó el inmenso amor que el pueblo venezolano profesa por el merengue dominicano y sus intérpretes.
Rubby Pérez siempre expresó su gratitud hacia Venezuela, nación que lo acogió como a un hijo. En su último concierto, minutos antes del fatídico derrumbe, expresó su amor por el país: “Venezuela es, si no el que más, uno de los países que más ha ayudado a República Dominicana en todos los tiempos. Amo ese país”.
Wilfrido Vargas y Las Chicas del Can: Íconos en Tierra Bolivariana
Durante los años 80 y 90, Wilfrido Vargas consolidó un fenómeno cultural en Venezuela, presentándose en escenarios emblemáticos como el festival Orquídea de Oro. Su influencia se extendió a través de agrupaciones satélites como Los Hijos del Rey, Las Chicas del Can y The New York Band, quienes se establecieron con gran éxito en el país.
Especialmente Las Chicas del Can, lideradas inicialmente por Miriam Cruz, vivieron momentos dorados en Venezuela, marcando una época con su estilo y energía.
Vladimir Dotel y el Merengue House
En los 90, una nueva ola llegó de la mano de Vladimir Dotel y su grupo Ilegales, con un estilo innovador que fusionaba el merengue con sonidos electrónicos y tropicales. Venezuela los recibió con entusiasmo, premiándolos con las codiciadas Orquídeas de Oro y Platino. “Es increíble cómo el público venezolano vio en el merengue house una nueva corriente del ritmo”, comentó Dotel recientemente al Listín Diario.
Juan Luis Guerra: Vetado, Pero Amado
Pese a que en febrero de este año el nombre de Juan Luis Guerra fue incluido en una lista de artistas vetados por el gobierno venezolano, el amor del pueblo por el cantautor se mantiene intacto. Desde el éxito de Bachata Rosa, Guerra ha sido venerado en Venezuela, donde cuenta con una de sus mayores bases de fanáticos.
En 2019, en medio de tensiones políticas, Juan Luis Guerra expresó en redes: “Oremos por Venezuela”, dejando claro que su lazo con el país va más allá de la música.
Un Adiós Inolvidable: Ángel Miró Andújar
El 17 de julio de 1988, un trágico accidente en el estado Zulia segó la vida del percusionista Ángel Miró Andújar, conocido como Catarey, mientras viajaba con las orquestas de Sergio Vargas y Juan Luis Guerra. Su legado musical aún perdura, inmortalizado por canciones como “Don Cata” y “Ángel para una tambora”.
El Teatro También Hizo Historia
La relación cultural no termina con la música. En mayo de 2007, por primera vez en la historia del teatro dominicano, una producción criolla —el musical La Bella y la Bestia, bajo la dirección de Amaury Sánchez— se presentó en el majestuoso Teatro Teresa Carreño de Caracas, logrando 13 funciones con un elenco de 65 artistas dominicanos.
Televisión y Coproducciones: «María José», Pionera del Drama
La telenovela María José, coproducida por Venevisión y Color Visión en 1979, fue la primera telenovela grabada íntegramente en República Dominicana. Con locaciones en Santo Domingo y un elenco internacional, esta producción marcó un hito en la historia de la televisión nacional.
Una Relación que Sobrevive al Tiempo
República Dominicana y Venezuela comparten mucho más que idioma y ubicación geográfica. Sus pueblos han creado un tejido cultural común que se expresa en cada canción, cada presentación, cada proyecto artístico. Una hermandad indisoluble que, como el merengue, sigue latiendo con fuerza en ambos corazones.







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