El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, anunció la preparación de un plan para permitir que cualquier residente de la Franja de Gaza que desee salir pueda hacerlo, siempre que otro país esté dispuesto a recibirlo.
«He dado instrucciones de preparar un plan que permita salir a cualquier residente de Gaza que lo desee, a cualquier país que quiera aceptarlos», declaró Katz este jueves. Según el funcionario, la estrategia incluirá opciones de salida tanto por pasos terrestres como mediante arreglos especiales para traslados aéreos y marítimos.
Un anuncio en medio de la controversia
Este pronunciamiento se produce un día después de que el expresidente estadounidense Donald Trump propusiera que Estados Unidos asumiera el control a largo plazo del enclave palestino, con el desplazamiento masivo de su población a otros países. Trump ya había sugerido previamente la idea de «limpiar» Gaza, un plan ampliamente rechazado por la comunidad internacional.
Katz defendió la iniciativa afirmando que se trata de garantizar «libertad de movimiento, como es costumbre en todo el mundo».
Un proyecto de largo plazo para Gaza
Además del plan de salida, el ministro israelí adelantó que trabajan en una estrategia para la reconstrucción de una «Gaza desmilitarizada, libre de amenazas en la era posterior a Hamás», aunque reconoció que su implementación tomará años.
Katz justificó la necesidad de esta reconstrucción argumentando que «Hamás utilizó a los residentes de Gaza como escudos humanos y construyó infraestructura terrorista en el corazón de la población». También acusó al grupo islamista de «extorsionar a los habitantes con el uso de ayuda humanitaria y evitar que abandonen Gaza».
Presión sobre países críticos de Israel
El ministro israelí también lanzó un mensaje directo a países que han reconocido a Palestina como Estado, como España, Irlanda y Noruega, sugiriendo que deberían acoger a los gazatíes que quieran salir.
«Si estos países rechazan recibirlos, su hipocresía quedará al descubierto», afirmó Katz, en referencia a las críticas que estos gobiernos han expresado contra la ofensiva israelí en Gaza.
El funcionario mencionó, además, que «Canadá tiene un programa de inmigración estructurado y ha manifestado en ocasiones previas su disposición a acoger residentes de Gaza».
España rechaza la propuesta
El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, respondió rápidamente a la declaración de Katz, dejando claro que «ningún tercero tiene que decirle a España lo que hacer».
En una entrevista con la radio pública RNE, Albares enfatizó que la solidaridad española con el pueblo palestino «está fuera de toda duda». Recordó que España ha recibido en el pasado a palestinos en situaciones de vulnerabilidad, como niños enfermos o personas mutiladas, pero subrayó que «la tierra y el lugar de los palestinos es Palestina, y la de los gazatíes es Gaza».
Apoyo de Netanyahu y rechazo global
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, respaldó la propuesta de Trump y la describió como una «extraordinaria y buena idea». En declaraciones a la cadena Fox News, cuestionó las críticas y se preguntó: «¿Qué hay de malo en permitir a los gazatíes que quieran irse que se vayan? Pueden irse, pueden después regresar, pero hay que reconstruir Gaza…».
Sin embargo, la reacción de la comunidad internacional ha sido mayoritariamente de condena. La Autoridad Nacional Palestina (ANP) rechazó categóricamente la propuesta, mientras que el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, recordó que «toda deportación o traslado forzoso de personas desde un territorio ocupado está estrictamente prohibida».
Por su parte, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, advirtió que «si buscamos soluciones, no debemos empeorar los problemas», subrayando que «es esencial evitar toda forma de limpieza étnica».







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