La ministra de Energía y Minas, Inés Manzano, aseguró este jueves que la rotura de un tramo de 60 metros en el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), ocurrida la semana pasada en Esmeraldas, fue producto de un “sabotaje”. Así lo afirmó durante una entrevista concedida a Teleamazonas, en la que citó un informe elaborado por el Centro de Inteligencia Estratégica (CIES).
“Esto es algo provocado, es un sabotaje”, sostuvo Manzano, quien además preside el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Nacional. Según la funcionaria, el informe señala que el atentado no se limitó al daño en el oleoducto, sino que también habría afectado otras zonas estratégicas como Papallacta, en la provincia de Napo, una de las principales fuentes de agua potable para el Distrito Metropolitano de Quito.
Amenazas a la seguridad hídrica
En declaraciones directas, la ministra envió un mensaje al alcalde de Quito, Pabel Muñoz, advirtiendo sobre el riesgo que representan estos actos para la capital. “Dígale a la gente que está haciendo sabotaje que también sabemos de dónde es. Por favor, eso no podemos hacer. Estamos tomando todas las precauciones, pero eso sería lo peor que le puede pasar a la ciudad de Quito”, alertó.
Manzano calificó de “terroristas” a los responsables de estos actos, subrayando que sus acciones no solo afectan al Gobierno nacional, sino que atentan contra la ciudadanía y el medio ambiente. “Están dañando los recursos naturales y perjudicando directamente a la gente”, enfatizó.
Derrame en Esmeraldas y afectación a la población
La rotura del SOTE se reportó la tarde del pasado jueves en el sector El Vergel-Mirador, en la provincia de Esmeraldas. Producto del derrame, varios afluentes de la zona resultaron contaminados, lo que ha generado una grave crisis en el suministro de agua potable. Alrededor de 1.000 familias han sido afectadas por la emergencia ambiental.
Según Petroecuador, hasta el momento se han logrado recuperar 13.830 barriles de una mezcla de crudo y agua en la zona afectada. Las labores de contención y limpieza continúan, mientras las autoridades evalúan los daños ambientales y buscan restablecer el acceso al agua potable en las comunidades perjudicadas.
Investigación en curso
El Ministerio de Energía informó que se mantiene una investigación conjunta con las fuerzas de seguridad e inteligencia del Estado para identificar a los autores del presunto sabotaje. Hasta ahora, las autoridades no han revelado nombres ni grupos responsables, aunque aseguran tener información precisa sobre el origen de los ataques.
Este incidente se produce en un contexto de creciente tensión política y social en el país, lo que ha llevado a las autoridades a reforzar la seguridad en infraestructuras estratégicas, como oleoductos y plantas de energía.







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