Un juzgado israelí dictaminó este viernes el arresto domiciliario de Jonatan Urich y Eli Feldstein, dos asesores cercanos al primer ministro Benjamín Netanyahu, en el marco de una investigación por supuestos pagos provenientes de Qatar, en el conocido como caso “Qatargate”.
Ambos fueron detenidos el lunes anterior para ser interrogados y la Policía solicitaba extender su arresto por siete días adicionales. Sin embargo, el tribunal decidió que continúen el proceso en arresto domiciliario, según reportó el medio local The Times of Israel. Las autoridades policiales se espera que apelen esta decisión.
Acusaciones de propaganda financiada por Doha
Los dos asesores están bajo sospecha de haber recibido dinero a cambio de difundir mensajes favorables a Qatar en medios de comunicación israelíes, mientras se desempeñaban en la Oficina del Primer Ministro.
La investigación, que ha sacudido los círculos políticos de Jerusalén, gira en torno a presuntos pagos del gobierno catarí entre mayo de 2002 y octubre de 2024, destinados a mejorar la imagen de Doha en Israel. El caso fue revelado en parte por el diario Haaretz, que accedió a documentos y testimonios clave que sustentan la acusación.
Qatar, país que no mantiene relaciones diplomáticas formales con Israel, es considerado por muchos en la región un patrocinador del grupo islamista Hamás, aunque ha sido un actor central en las negociaciones para la liberación de rehenes israelíes. Desde Doha, las autoridades calificaron ayer las acusaciones como «infundadas y sin base factual«.
Netanyahu, llamado a declarar
La gravedad del escándalo alcanzó al propio Netanyahu, quien fue citado a declarar esta semana por la Policía. El primer ministro compareció durante más de dos horas ante los investigadores y, posteriormente, calificó la pesquisa como “una investigación puramente política” en un video difundido por sus redes sociales.
El caso cobró fuerza tras la filtración de unos audios por parte de la cadena pública Kan, donde un empresario israelí asegura haber canalizado fondos desde un lobista catarí hacia Feldstein, lo que motivó las detenciones y aceleró las diligencias judiciales.
Feldstein, también vinculado a los ‘BibiLeaks’
Eli Feldstein, además, ya estaba bajo investigación en relación con otro escándalo que afecta directamente a la oficina de Netanyahu: los llamados ‘BibiLeaks’, una serie de filtraciones de documentos militares clasificados que habrían sido entregados a medios extranjeros. Según la acusación, el objetivo era influenciar la opinión pública internacional en favor de la gestión del primer ministro durante el conflicto armado en Gaza.
Repercusiones en el entorno político
El caso «Qatargate» amenaza con debilitar aún más la imagen del gobierno de Netanyahu, en un contexto ya tenso por los procesos judiciales abiertos, la presión internacional sobre la ofensiva militar en Gaza y las divisiones internas sobre la política de seguridad. Además, expone las complejas y opacas relaciones entre Israel y Qatar, país clave en la geopolítica de Medio Oriente.
Mientras la investigación avanza, todas las miradas se centran en las decisiones que tome la fiscalía y si eventualmente esta causa podría derivar en cargos formales contra los implicados o incluso alcanzar al círculo más cercano del primer ministro.
Este escándalo, aún en desarrollo, podría marcar un nuevo capítulo en la ya extensa historia de controversias políticas que rodean a Benjamín Netanyahu, uno de los líderes más longevos y polarizantes de la política israelí.







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