En un encendido discurso durante un congreso extraordinario celebrado este domingo en Ankara, el líder del Partido Republicano del Pueblo (CHP), Özgür Özel, exigió la convocatoria de elecciones anticipadas «a más tardar en noviembre», tras diez días de intensas manifestaciones ciudadanas desatadas por la detención del alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu.
“Te invitamos a que te sometas nuevamente a la voluntad del pueblo. Porque la mayor moción de censura de la historia conducirá a esto”, afirmó Özel, dirigiéndose directamente al presidente Recep Tayyip Erdogan.
El dirigente opositor lanzó un contundente desafío político: “Te desafiamos. Queremos a nuestro candidato a nuestro lado y nuestra urna frente a nosotros. Si tienes coraje, vendrás. Si lo deseas puede ser desde la primera semana de junio. Si dices ‘no, es demasiado pronto’, entonces a mitad de tu mandato, en noviembre”.
Protestas masivas y denuncias de “golpe de Estado”
La crisis política se agudizó el pasado 19 de marzo, cuando Ekrem Imamoglu, figura emblemática del CHP y considerado el principal contendiente de Erdogan en los próximos comicios presidenciales, fue arrestado junto a varios alcaldes distritales y colaboradores cercanos. Las autoridades lo acusan de corrupción y presuntos vínculos con el terrorismo, cargos que la oposición califica como políticamente motivados.
Desde entonces, se han registrado protestas multitudinarias en Estambul, Ankara y otras ciudades del país. El CHP denuncia un “golpe de Estado” contra la voluntad popular expresada en las urnas, que en 2019 dio el control de Estambul a Imamoglu, en un revés histórico para el partido gobernante AKP.
Apoyo popular a Imamoglu
Lejos de menguar, la popularidad de Imamoglu parece haberse reforzado tras su detención. Más de 15 millones de ciudadanos participaron en primarias internas del CHP, respaldando su candidatura presidencial. Para muchos analistas, esta movilización masiva evidencia el descontento con el rumbo autoritario del gobierno y podría marcar el inicio de una nueva etapa política en Turquía.
La respuesta del Ejecutivo, sin embargo, ha sido el silencio. El presidente Erdogan no se ha pronunciado directamente sobre el arresto de Imamoglu ni sobre las crecientes demandas de elecciones anticipadas.
Mientras tanto, el país vive un momento de alta tensión, con un escenario político polarizado, movilización social sostenida y un clima de incertidumbre sobre el futuro de la democracia turca.







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