Las bolsas de Asia y Europa registraron caídas históricas este lunes tras la imposición de aranceles por parte de Washington; los mercados temen una guerra comercial prolongada y una recesión mundial.
Las principales bolsas de valores en Asia y Europa vivieron este lunes 7 de abril de 2025 una jornada de desplomes históricos, sacudidas por el creciente temor a una guerra comercial de gran escala desatada por las recientes medidas arancelarias impuestas por Estados Unidos. Analistas coinciden en que el escenario podría derivar en una recesión prolongada a nivel global.
Caídas severas en Asia
Los primeros estragos se sintieron en los mercados asiáticos, que abrieron la semana con fuertes pérdidas. Tokio cerró con una caída del 7,8 %, mientras que Seúl retrocedió 5,6 % y Sídney, 4,2 %. Sin embargo, el caso más alarmante fue el de Hong Kong, que llegó a desplomarse casi un 13 % durante la jornada, una caída sin precedentes desde la crisis financiera de 2008.
En todos los casos, los valores más afectados fueron los tecnológicos, las automotrices y las empresas vinculadas al comercio internacional.
Europa, en caída libre
Las pérdidas se extendieron rápidamente a Europa, donde los principales índices bursátiles replicaron el pánico asiático. Fráncfort lideró los retrocesos con una caída inicial superior al 10 %, que luego se moderó a -7,86 %. París perdió un 6,19 %, Londres 5,83 %, mientras que Madrid y Milán cayeron 3,6 % y 2,32 %, respectivamente.
Aranceles que desatan la tormenta
El origen de la crisis es la nueva política comercial impulsada por el presidente Donald Trump, quien la semana pasada anunció un arancel universal del 10 % sobre todos los productos importados a Estados Unidos, en una ofensiva que no distingue aliados ni rivales. Esta medida entró en vigor el sábado, y a partir del miércoles se activarán aranceles adicionales del 20 % a la Unión Europea y del 34 % a China.
Trump justificó las acciones acusando a sus socios comerciales de “saquear la economía estadounidense”, y afirmó que no habrá negociación posible hasta que se resuelvan los déficits comerciales. “A veces tienes que tomar la medicina para arreglar algo”, dijo el domingo desde el Air Force One, descartando cualquier marcha atrás inmediata.
China responde con fuerza
En reacción, el gobierno de Pekín anunció aranceles de represalia del 34 % sobre todos los productos provenientes de EE. UU. a partir del 10 de abril. Además, China impuso controles de exportación sobre siete minerales raros, entre ellos el gadolinio —clave en resonancias magnéticas— y el itrio, esencial para la industria electrónica de consumo.
“El objetivo es defender los intereses legítimos de nuestras empresas, incluidas las estadounidenses que operan en China”, señaló el viceministro de Comercio, Ling Ji, durante una reunión con representantes de empresas norteamericanas.
El fantasma de la recesión
Con los mercados tambaleando, los expertos advierten sobre las consecuencias económicas a corto y mediano plazo. Steve Cochrane, economista jefe para Asia y el Pacífico en Moody’s Analytics, fue categórico: “Podríamos ver muy rápidamente una recesión en Estados Unidos, y podría durar aproximadamente un año”.
En paralelo, el temor por una caída en la demanda global provocó un descenso de más del 3 % en los precios del petróleo, mientras que el cobre, fundamental para sectores clave como energía renovable y movilidad eléctrica, también sufrió una fuerte depreciación.
En Wall Street, los futuros del Dow Jones y del S&P 500 anticipaban pérdidas similares a las del viernes pasado, cuando se produjo el primer gran sacudón tras el anuncio de los aranceles.
Incertidumbre como estrategia
Para Stephen Innes, analista de SPI Asset Management, la falta de señales conciliadoras desde la Casa Blanca responde a una estrategia deliberada: “Está claro que Washington está utilizando las turbulencias en los mercados como palanca de negociación, y no como una advertencia para cambiar de rumbo”.
Mientras los operadores aguardan con nerviosismo los movimientos en Wall Street, la pregunta no es si habrá una recesión, sino cuándo y con qué magnitud. La nueva era de tensiones comerciales ha comenzado, y el mundo financiero ha encendido todas las alarmas.







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