La música dominicana está de luto. El icónico merenguero Rubby Pérez, conocido como “la voz más alta del merengue”, falleció la madrugada del martes 8 de abril tras quedar atrapado bajo los escombros del techo colapsado de la discoteca Jet Set, donde ofrecía una presentación.
La noticia fue confirmada pasadas las 5:00 de la tarde por su mánager en Estados Unidos, Enriquito Paulino, en declaraciones al Listín Diario. Desde las primeras horas del desastre, persistía la esperanza de hallarlo con vida, pero el rescate solo trajo consigo una dolorosa confirmación. Tenía 69 años de edad.
Una vida de superación y entrega a la música
Roberto Antonio Pérez Herrera, su nombre de pila, nació el 8 de marzo de 1956 en Haina, República Dominicana. Su historia es un testimonio de resiliencia. A los 15 años, un accidente de tránsito cambió el rumbo de su vida: un vehículo lo atropelló, fracturándole la pierna derecha y truncando sus sueños de convertirse en pelotero profesional, como lo sería después su hermano, Neifi Pérez.
Pasó casi un año hospitalizado, tiempo en el que encontró una nueva pasión: la música. Fue en el hospital donde una guitarra, su “nuevo bate”, comenzó a escribir una historia distinta. Tocaba para los pacientes, llenando los pasillos de melodías y sueños renovados.
A mediados de los años 70, integró el coro de una iglesia y, en 1977, debutó formalmente en el merengue con la agrupación Los Pitágoras del Ritmo, en su natal Haina.
De la mano del Mayimbe
Su carrera tomó un giro decisivo cuando se integró a la orquesta del legendario Fernando Villalona, conocido como “El Mayimbe”. Rubby llegó tras enterarse de que Villalona buscaba un nuevo vocalista, luego de la salida de Raulín Rosendo. Así, en 1980, comenzó una etapa gloriosa que lo catapultó al estrellato.
“Me dijeron que él andaba buscando un cantante. Me presenté y me dijo que cantara. Luego de eso me quedé en su agrupación”, recordaba Rubby sobre aquel decisivo momento, que marcaría su ingreso formal al estrellato del merengue.
Con una voz potente, inconfundible, Rubby Pérez se convirtió en uno de los intérpretes más respetados del género, dejando huella con temas inolvidables como Buscando tus besos, Sobreviviré, Volveré y Enamorado de ella, entre muchos otros.
Reconocimiento a su trayectoria
Apenas unas semanas antes de su trágico fallecimiento, el pasado 25 de marzo, Rubby fue reconocido con el Soberano al Mérito durante la edición número 40 de los Premios Soberano, celebrados en el Teatro Nacional Eduardo Brito.
Fue un homenaje en vida que celebró más de cuatro décadas de contribuciones invaluables al merengue, ritmo que Rubby defendió con pasión en escenarios de todo el mundo, llevando el nombre de República Dominicana en alto.
Una pérdida que duele al país
El fallecimiento de Rubby Pérez ha provocado una oleada de reacciones de dolor y pesar en el ámbito artístico y en la sociedad dominicana. Artistas, colegas, instituciones culturales y seguidores han expresado su consternación ante la repentina partida del artista.
Con su voz prodigiosa, su presencia imponente y su entrega absoluta en cada interpretación, Rubby Pérez no solo cantó el merengue, lo vivió, lo engrandeció y lo inmortalizó.
Hoy, la música dominicana pierde a uno de sus grandes, pero su legado queda grabado en la historia y en el corazón de su pueblo.
Descanse en paz, Rubby Pérez.
El merengue siempre llevará tu voz en lo más alto.







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