Pulsa «Intro» para saltar al contenido

Israel endurece su política en Gaza: sin ayuda humanitaria hasta que Hamás libere a los rehenes

La posición de Israel respecto al ingreso de ayuda humanitaria en Gaza se ha endurecido considerablemente. En un mensaje difundido en su cuenta oficial de la red social X, el ministro de Defensa Israel Katz fue enfático: «La política de Israel es clara: en Gaza no entrará ninguna ayuda humanitaria». Según afirmó, el bloqueo es una de las principales “palancas de presión” para impedir que Hamás utilice la asistencia como herramienta de control sobre la población civil.

Katz aclaró que esta decisión responde a una estrategia de fondo impulsada por el mando de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), con respaldo de la cúpula política. La idea, dijo, es debilitar el control de Hamás y sentar las bases para que, eventualmente, una red de distribución civil pueda encargarse de la ayuda en una etapa futura, aunque no precisó cuándo podría darse ese escenario.

Sin embargo, la posibilidad de permitir el ingreso de ayuda en el futuro fue rápidamente rechazada por el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, uno de los miembros más radicales del gabinete. En su cuenta de X, Ben Gvir advirtió que mientras los rehenes israelíes sigan cautivos en Gaza, “no debe entrar ni un solo gramo de alimento ni medicina”, calificando cualquier intento de restaurar la ayuda como “un error histórico”.

Ben Gvir aseguró que hará todo lo posible para evitar el ingreso de suministros y pidió expresamente tanto al ministro Katz como al primer ministro Benjamin Netanyahu que no den un paso en esa dirección.

Riesgo de hambruna y colapso humanitario

Desde el cierre total de los cruces fronterizos el pasado 2 de marzo, dos días después del fin del último alto al fuego, la entrada de insumos básicos a Gaza ha sido prácticamente nula. Según alertó Philippe Lazzarini, comisionado general de la UNRWA, los limitados suministros que ingresaron durante la tregua “ya se han agotado”, dejando a más de dos millones de personas al borde de la hambruna.

Organizaciones humanitarias y agencias de Naciones Unidas reiteran que el enclave palestino enfrenta una emergencia sin precedentes. Las condiciones en hospitales, refugios y campamentos improvisados son críticas, mientras la población desplazada representa ya cerca del 90% de los habitantes de Gaza, según estimaciones internacionales.

Expansión militar y permanencia en zonas ocupadas

El ministro Katz anunció además la expansión de las operaciones militares dentro de Gaza, con el objetivo de controlar “grandes áreas” del territorio. “A diferencia del pasado, (las FDI) no están evacuando las zonas ocupadas. Se mantendrán como una barrera de seguridad entre nuestros ciudadanos y el enemigo”, indicó.

Este enfoque se replica en otros frentes. Israel mantiene posiciones en áreas del sur de Líbano, pese a los compromisos alcanzados con Hezbolá, y en una zona de amortiguamiento en el sur de Siria, tras el derrocamiento del presidente Bashar Al Assad a manos de fuerzas rebeldes.

Para Israel, estas zonas estratégicas son necesarias para prevenir nuevos ataques como el perpetrado por Hamás el pasado 7 de octubre de 2023, cuando militantes cruzaron la frontera desde Gaza, mataron a 1.200 personas, en su mayoría civiles, y secuestraron a 251 israelíes.

Hamás exige retiro total y alto al fuego

Hamás, calificada como organización terrorista por Israel, Estados Unidos y la Unión Europea, ha condicionado cualquier nueva liberación de rehenes a una retirada total del ejército israelí de Gaza y a un alto al fuego permanente.

Desde el inicio de la ofensiva israelí, más de 51.000 palestinos han muerto, según cifras del Ministerio de Salud de Gaza, bajo control de Hamás. Aunque no se distingue entre civiles y combatientes, las autoridades locales aseguran que mujeres y niños representan más de la mitad de las víctimas.

Israel, por su parte, sostiene que ha matado a unos 20.000 combatientes de Hamás, mientras continúan los bombardeos aéreos y las incursiones terrestres que han devastado vastas zonas del enclave costero.

Emigración forzada y futuro incierto

El primer ministro Netanyahu ha insistido en que no habrá cese de hostilidades hasta la destrucción total de Hamás y la liberación de los 59 rehenes que aún permanecen en Gaza, de los cuales 24 se cree que siguen con vida. En paralelo, el gobierno israelí ha comenzado a explorar una controvertida propuesta inspirada en el expresidente estadounidense Donald Trump, que plantea el “reasentamiento voluntario” de parte de la población palestina en terceros países.

La comunidad internacional observa con creciente preocupación la falta de una salida diplomática al conflicto. Mientras tanto, Gaza sigue hundida en una catástrofe humanitaria que, según la ONU, podría derivar en una hambruna masiva si no se reanuda con urgencia el ingreso de ayuda humanitaria.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *