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Uruguay cierra su ciclo electoral con el Frente Amplio consolidado en Montevideo y avances en el interior

Con las elecciones departamentales y municipales celebradas el domingo 11 de mayo de 2025, Uruguay culminó un extenso ciclo electoral iniciado en junio de 2024. El proceso comenzó con las internas partidarias, continuó en octubre con las elecciones presidenciales y parlamentarias, y tuvo su punto culminante en noviembre con el balotaje que consagró a Yamandú Orsi como presidente para el período 2025-2030.

En esta última etapa, los uruguayos eligieron a los intendentes que administrarán los 19 departamentos del país, a los ediles de las Juntas Departamentales y a los alcaldes de los diversos municipios. La jornada transcurrió con normalidad, reflejando una vez más la fortaleza institucional del sistema democrático uruguayo.

Montevideo sigue siendo frenteamplista

Según el escrutinio primario de la Corte Electoral, el Frente Amplio retuvo el control de Montevideo, capital que gobierna ininterrumpidamente desde 1990. El senador Mario Bergara fue electo intendente de la ciudad, que concentra cerca del 40 % de la población nacional, pese al evidente desgaste acumulado tras más de tres décadas de administración frenteamplista. Los resultados estuvieron en línea con las encuestas previas, que anticipaban una victoria cómoda para la coalición de izquierda.

Avance en Canelones y recuperación en el litoral

El Frente Amplio también confirmó su hegemonía en Canelones, el segundo departamento más poblado del país, con una diferencia superior al 10 % sobre el Partido Nacional, escrutado ya el 95 % de los circuitos. Asimismo, recuperó el departamento de Río Negro, fronterizo con Argentina, y lidera una reñida disputa en Lavalleja, donde la estrecha diferencia obliga a esperar el conteo definitivo para conocer al ganador.

La centroderecha conserva su fuerza en el interior

En tanto, el oficialismo nacional y sus aliados de centroderecha conservaron el control de la mayoría de los departamentos del interior, incluyendo Maldonado —donde se encuentra el principal balneario del país, Punta del Este—, y otros bastiones tradicionales del Partido Nacional y el Partido Colorado. En algunas zonas, la centroderecha compitió en coalición, mientras que en otras lo hizo con sus emblemas históricos.

Con esta jornada, Uruguay no solo cierra su calendario electoral, sino que redefine el mapa político territorial de cara a un nuevo período de gobierno nacional y local, marcado por la convivencia entre fuerzas políticas diversas y la búsqueda de consensos en un contexto regional desafiante.

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