El número de víctimas fatales por un ataque perpetrado este domingo por fuerzas israelíes en las inmediaciones de un centro de distribución de ayuda humanitaria en Rafah, al sur de la Franja de Gaza, ha aumentado a 31 muertos y más de 176 heridos, según un nuevo balance entregado por la Defensa Civil de Gaza.
El portavoz de la entidad, Mahmud Basal, confirmó que al menos 22 personas murieron en esa zona específica, donde se encuentra un centro de ayuda respaldado por Estados Unidos. Además, señaló que entre los más de 120 heridos hay niños y mujeres. Los lesionados fueron trasladados en ambulancias y, ante la falta de recursos, incluso en carros tirados por burros hacia el hospital Naser, en Jan Yunis.
«Había mucha gente, era un caos, había gritos y empujones; el ejército disparaba desde drones y tanques», relató a la agencia AFP Abdallah Barbakh, de 58 años, testigo del ataque y presente en el centro administrado por la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF), una entidad privada que opera bajo apoyo logístico de Israel y Estados Unidos, en paralelo a los canales oficiales de Naciones Unidas.
Imágenes difundidas por AFP muestran a civiles evacuando cuerpos sin vida en carretas improvisadas, en escenas que reflejan el deterioro extremo de la situación humanitaria en el enclave.
Hospitales colapsados y escasez crítica
La emergencia desbordó rápidamente la capacidad del sistema de salud local. El Ministerio de Salud de Gaza, gestionado por el grupo Hamás —considerado organización terrorista por la Unión Europea—, advirtió que los hospitales enfrentan una saturación crítica en urgencias, quirófanos y unidades de cuidados intensivos.
“Necesitamos donaciones de sangre con urgencia”, afirmó el ministerio en un comunicado. Sin embargo, conseguirlas es difícil: una gran parte de la población padece anemia y desnutrición severa tras meses de conflicto y restricciones.
Además, el hospital Al Wada, ubicado en el campo de refugiados de Nuseirat, reportó un muerto y 26 heridos, incluidos tres menores y una mujer, en ataques aéreos israelíes ejecutados durante la mañana en las inmediaciones de otros puntos de distribución de ayuda en la zona de Netzarim.
GHF niega los hechos, Israel dice estar investigando
En contraste con los testimonios en el terreno, la Fundación Humanitaria para Gaza (GHF) aseguró en un comunicado que la distribución de alimentos este domingo se llevó a cabo «sin incidentes». La organización incluso calificó de “falsos y fabricados” los reportes sobre muertos y heridos, acusando a Hamás de estar detrás de la difusión de dichos rumores.
Por su parte, el Ejército israelí señaló a la agencia AFP que se encuentra “investigando los hechos” y, hasta el momento, no ha ofrecido una versión oficial sobre lo ocurrido.
Un bloqueo que asfixia
Este nuevo episodio se produce en un contexto de creciente presión internacional por la situación humanitaria en Gaza. Durante más de dos meses, Israel impidió el ingreso de ayuda humanitaria, lo que generó una crisis alimentaria masiva. Apenas la semana pasada, Tel Aviv alivió parcialmente el bloqueo, permitiendo la entrada de ciertos cargamentos de alimentos y medicinas, aunque bajo condiciones estrictas y fuera del control de organismos como la ONU.
La situación en Rafah y otras partes del enclave refleja la extrema fragilidad de la infraestructura civil en Gaza, donde el acceso a recursos básicos, atención médica y seguridad sigue siendo extremadamente limitado para más de dos millones de personas atrapadas entre bombardeos, desplazamientos forzados y escasez estructural.
Este nuevo balance de víctimas podría aumentar en las próximas horas, a medida que los servicios de emergencia continúan rescatando a personas atrapadas y trasladando heridos a centros médicos desbordados por la emergencia.







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