Irán ha declarado haber accedido a una vasta cantidad de información confidencial y estratégica perteneciente a Israel, en lo que medios estatales iraníes califican como uno de los mayores éxitos de su inteligencia en las últimas décadas. La revelación fue hecha pública este sábado, 7 de junio, por el canal de noticias de la televisión estatal iraní, que citó a “fuentes bien informadas de la región”, aunque sin proporcionar detalles concretos sobre el contenido o la vía a través de la cual se obtuvo dicha información.
Según la cadena iraní, los documentos obtenidos incluirían “miles de archivos relacionados con los planes e instalaciones nucleares” israelíes. La televisión estatal subrayó que la operación se habría llevado a cabo hace algún tiempo, pero que, debido a la sensibilidad del material y la necesidad de trasladarlo a un lugar seguro, su difusión se había mantenido en reserva hasta ahora.
La televisión estatal también sugirió que la reciente detención de dos ciudadanos israelíes podría estar relacionada con esta operación. Se trata de Roy Mizrahi y Almog Atias, ambos de 24 años, arrestados en abril y cuya captura fue anunciada oficialmente por la policía israelí y el servicio de seguridad interna Shin Bet el pasado 20 de mayo. Las autoridades israelíes los acusan de colaborar con la inteligencia iraní, aunque hasta el momento no se ha confirmado un vínculo directo entre ellos y la supuesta sustracción de documentos.
Mientras tanto, medios iraníes afines al ala más dura del régimen han celebrado el hecho como una victoria estratégica. La agencia de noticias Tasnim, cercana a la Guardia Revolucionaria, calificó el supuesto robo de información como “uno de los mayores golpes de inteligencia iraníes de la historia contra el régimen sionista”, nombre con el que Irán se refiere oficialmente a Israel.
Este episodio se produce en medio de una escalada de tensiones regionales, especialmente en torno al programa nuclear de Irán, que el gobierno israelí considera una amenaza directa a su seguridad nacional. En los últimos meses, Israel ha denunciado un aumento en las actividades de espionaje atribuibles a Teherán, y ha llevado a cabo múltiples arrestos bajo cargos de colaboración con el enemigo.
Por su parte, Irán también ha respondido con medidas severas. A finales de mayo, el régimen ejecutó a Pedram Madani, acusado de espiar para el Mossad, el servicio de inteligencia israelí. Fue la segunda ejecución en lo que va de 2025 por cargos similares.
En este contexto de creciente hostilidad, fuentes de inteligencia occidentales han señalado que Estados Unidos habría intervenido recientemente para frenar un presunto ataque israelí contra instalaciones nucleares iraníes, en un intento por evitar una mayor escalada en la región.
Aunque las afirmaciones de Teherán no han sido verificadas de manera independiente, el informe llega en un momento delicado para la seguridad regional, y podría tener implicaciones significativas para el equilibrio de poder en Medio Oriente.







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