Aunque el virus chikungunya no es nuevo —su primer brote fue registrado en 1952, según la Organización Mundial de la Salud (OMS)—, hoy vuelve a encender las alertas a nivel internacional. El organismo ha emitido una advertencia sobre el riesgo creciente de una epidemia global, similar a la que azotó al Océano Índico hace dos décadas.
Transmisible a través de la picadura de mosquitos infectados, principalmente de las especies Aedes aegypti y Aedes albopictus (conocido como mosquito tigre), el chikungunya causa fiebre alta y fuertes dolores articulares. Estos síntomas se asemejan a los del dengue y el virus Zika, lo que complica su diagnóstico en zonas donde estas enfermedades son endémicas.
Según el sitio Science Alert, el nuevo llamado de atención de la OMS responde a la aparición de señales tempranas de propagación epidémica. “El chikungunya no es una enfermedad ampliamente conocida, pero ha sido detectada en 119 países y pone en riesgo a 5.600 millones de personas”, advirtió Diana Rojas Álvarez, vocera del organismo.
Un patrón que se repite
La preocupación de la OMS radica en que a principios de 2025 se observaron patrones similares a los del brote de 2004, inicialmente en las islas Reunión, Mayotte y Mauricio, ubicadas en el Océano Índico. Posteriormente, el virus ha avanzado hacia regiones del continente africano como Madagascar, Somalia y Kenia, y también hacia el sur de Asia.
En Europa, se han reportado casos importados en Francia y sospechas en Italia, lo que refuerza la urgencia del llamado internacional.
Medidas de prevención
La OMS recomienda acciones inmediatas para evitar una propagación mayor, entre ellas:
- Uso constante de repelente de mosquitos
- Evitar acumulaciones de agua estancada, como en baldes, llantas o macetas
- Refuerzo de los sistemas de vigilancia epidemiológica
- Campañas de concienciación pública en zonas de riesgo
La historia, advierte la OMS, podría repetirse si no se actúa con rapidez. Por eso, insta a los gobiernos y a la población a no subestimar la amenaza de un virus que ya ha cruzado continentes y cuya expansión parece estar lejos de detenerse.







Sé el primero en comentar