El expresidente estadounidense Donald Trump anunció el pasado 1 de agosto la imposición de nuevos aranceles a decenas de socios comerciales, entre ellos Ecuador, como parte de una política comercial más restrictiva que entrará en vigencia el próximo 7 de agosto. La medida establece un arancel mínimo global del 10 %, con gravámenes que pueden alcanzar o superar el 15 %, generando preocupación en los sectores productivos ecuatorianos.
Según datos de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), en los primeros cinco meses del año Ecuador exportó a Estados Unidos bienes por $2.221 millones, mientras que las importaciones desde ese país alcanzaron $1.233 millones. El aumento del arancel podría afectar directamente productos clave como camarón, banano, cacao y flores, cuya principal plaza de destino es el mercado estadounidense.
Xavier Rosero, presidente de Fedexpor, señaló que, pese a la medida, la calidad de los productos ecuatorianos podría seguir siendo un factor competitivo. No obstante, advirtió que es urgente llegar a un entendimiento bilateral con Estados Unidos:
“Mientras mantengamos una línea de calidad y no perdamos competitividad frente a productos de países competidores, podemos sostenernos. Pero sin un acuerdo, países como Colombia o Perú tendrán una posición más ventajosa que Ecuador”.
En ese sentido, cámaras y gremios del sector exportador han solicitado al Gobierno acelerar las gestiones diplomáticas y comerciales. La meta es negociar mejores condiciones antes de que el nuevo régimen arancelario entre en vigor.
Reunión clave con el Gobierno
Ante el anuncio de Trump, el ministro de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca, Luis Alberto Jaramillo, convocó de inmediato a representantes del Comité Empresarial Ecuatoriano y a gremios de exportadores de productos estratégicos como el banano, cacao y camarón.
Richard Salazar, director de la Asociación de Exportadores de Banano (Acorbanec), reveló que Ecuador ya ha participado en tres rondas de diálogo con Estados Unidos desde mayo, pero hasta ahora no se ha concretado ningún acuerdo. El anuncio del arancel en plena cuarta ronda ha sido interpretado por varios sectores como una jugada táctica de Washington para presionar resultados favorables a sus intereses.
Por su parte, Juan Carlos Navarro, presidente del Comité Empresarial Ecuatoriano, fue claro en señalar que la aspiración no debe centrarse exclusivamente en lograr un arancel del 0 %, sino en establecer un “esquema diferenciador” que permita al país mantener su competitividad.
Petición a Comercio Exterior
Carlos Zaldumbide, director ejecutivo de la Cámara de Comercio, Turismo e Industrias de Cumbayá y Tumbaco, hizo un llamado a actuar con cautela, pero también con diligencia:
“La prioridad debe ser entregar toda la información sensible de cada sector al Ministerio de Comercio Exterior para que este tenga las herramientas necesarias en las próximas negociaciones”.
Entre los 16 requerimientos planteados por Estados Unidos en la mesa bilateral se incluyen temas como impuestos, compras públicas, propiedad intelectual y regulaciones internas. Las próximas semanas serán cruciales para definir si Ecuador logra evitar una pérdida de competitividad en su comercio exterior o si deberá enfrentar un escenario más complejo frente a su principal socio comercial.







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