Pulsa «Intro» para saltar al contenido

EE.UU. eleva a 50 millones de dólares la recompensa por Nicolás Maduro: el doble de lo ofrecido por Pablo Escobar

A seis meses de la controvertida e ilegítima posesión de Nicolás Maduro como presidente de Venezuela, el gobierno de los Estados Unidos duplicó la recompensa por información que permita la captura del líder chavista. La fiscal general estadounidense, Pamela Bondi, anunció que la cifra pasó de 25 millones a 50 millones de dólares, posicionando a Maduro como uno de los objetivos más buscados por Washington.

La misma recompensa ha sido asignada para Diosdado Cabello, considerado el número dos del régimen venezolano. Ambos son acusados de narcotráfico y terrorismo, cargos formulados durante el primer mandato del expresidente Donald Trump. Las autoridades estadounidenses sostienen que Maduro forma parte del llamado Cártel de los Soles, una red criminal integrada por altos mandos militares venezolanos con vínculos con grupos armados como las disidencias de las FARC y el ELN.

Una cifra sin precedentes

El monto ofrecido por la captura de Nicolás Maduro no solo refleja la gravedad de las acusaciones, sino que también supera con creces recompensas históricas, como la que se ofreció por el narcotraficante colombiano Pablo Escobar en los años noventa. En 1993, el Estado colombiano pagó aproximadamente 6,2 millones de dólares por la información que permitió abatir a Escobar en Medellín, es decir, ocho veces menos de lo que hoy se ofrece por Maduro.

Con la tasa de cambio actual, si se ofrecieran 50 millones de dólares por un objetivo similar en Colombia, el pago equivaldría a más de 200.000 millones de pesos, un dato que dimensiona la magnitud del ofrecimiento.

Un caso comparable con Escobar y Noriega

Para Gilberto Ramírez Espinoza, historiador de la Universidad Sergio Arboleda, la situación de Maduro guarda similitudes con la de Manuel Antonio Noriega, el dictador panameño que también fue vinculado al narcotráfico y que protegió a Escobar tras el asesinato del ministro Rodrigo Lara Bonilla.

Venezuela y Panamá han funcionado como territorios de tránsito para el narcotráfico, facilitando el paso de droga desde Colombia hacia Estados Unidos, Europa o Asia”, explicó el experto.

Asimismo, Ramírez señaló que este tipo de recompensas puede desencadenar consecuencias internas en Venezuela: “Alguien cercano podría estar tentado a colaborar con EE.UU., no solo por el incentivo económico, sino también como forma de limpiar antecedentes ante un eventual cambio político”.

Narcotráfico y poder político

El historiador advirtió que el narcotráfico, como en el caso de Escobar, pervierte los sistemas democráticos. “Escobar derogó la extradición, financió campañas y llegó incluso al Congreso. Maduro, aunque ocupa el poder como jefe de Estado, enfrenta acusaciones similares de corrupción institucional y de usar al Estado como herramienta para sostener una economía criminal”, apuntó Ramírez.

El aumento de la recompensa, sin precedentes en la historia reciente de la región, refleja la postura firme de EE.UU. frente al régimen chavista, a pesar de las tensiones diplomáticas y la crisis interna que vive Venezuela. Mientras tanto, tanto Maduro como Cabello siguen en el poder, desafiando a la comunidad internacional, mientras crecen los rumores de posibles fracturas dentro de sus filas ante la presión externa.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *