El Gobierno de Venezuela elevó el tono frente a Estados Unidos y aseguró que espera “disculpas históricas” e “indemnizaciones” por parte de Washington, en respuesta a recientes declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump sobre supuestos derechos petroleros de empresas norteamericanas en el país suramericano.
La vicepresidenta ejecutiva y ministra de Hidrocarburos, Delcy Rodríguez, difundió este viernes un mensaje a través de su canal de Telegram en el que reafirmó la soberanía venezolana sobre sus recursos energéticos. “El petróleo y el gas que se producen en Venezuela son de Venezuela, y si Estados Unidos los quiere, tiene que pagar. No hay otra vía”, afirmó.
Rodeada de trabajadores de la industria petrolera, incluidos empleados de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), Rodríguez rechazó cualquier intento de presión externa. “Ni la amenaza, ni la extorsión, ni el robo, ni el expolio, ni el saqueo es el camino. Venezuela no le debe nada a los Estados Unidos”, sostuvo.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión diplomática y militar. Caracas ha denunciado como una “amenaza” el despliegue aeronaval de Estados Unidos en el mar Caribe, mientras que Trump ha intensificado su discurso contra el Gobierno de Nicolás Maduro, incluyendo la orden de bloquear barcos sancionados desde y hacia Venezuela.
El pasado martes, el exmandatario estadounidense aseguró en su red Truth Social que Venezuela “está rodeada” por “la armada más grande jamás reunida en la historia de Suramérica” y advirtió que la presión continuará hasta que el país “devuelva todo el petróleo, las tierras y otros activos que robaron previamente” a Estados Unidos. Trump acusó además al Gobierno venezolano de utilizar esos recursos para financiar actividades ilícitas como el narcotráfico, la trata de personas y el terrorismo.
Un día después, el republicano insistió en que Venezuela habría retirado a Estados Unidos sus “derechos energéticos” y afirmó que busca recuperarlos, lo que fue rechazado de plano por las autoridades venezolanas.
Desde Caracas, Rodríguez respondió que “Venezuela está de pie, en batalla y en combate”, subrayando que el país no aceptará imposiciones externas sobre su política energética ni sobre la propiedad de sus recursos naturales.
La industria petrolera venezolana fue nacionalizada el 1 de enero de 1976, durante el primer mandato del expresidente Carlos Andrés Pérez, cuando el Estado se reservó los derechos de exploración y explotación a través de PDVSA. Posteriormente, en 2007, el entonces presidente Hugo Chávez reformó el marco legal para obligar a las empresas transnacionales a convertirse en socias minoritarias de la estatal o abandonar el país.
Pese a las tensiones entre Washington y Caracas, la empresa estadounidense Chevron mantiene operaciones en Venezuela en asociación con PDVSA, amparada en una licencia otorgada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos que la exonera de las sanciones impuestas al crudo venezolano.
Las recientes declaraciones de ambas partes reavivan un conflicto de larga data sobre soberanía energética y control de recursos estratégicos, en un escenario marcado por la confrontación política y el endurecimiento del discurso bilateral.







Sé el primero en comentar