El actor mexicano Rafael Amaya volverá a ponerse el emblemático sombrero de Aurelio Casillas en la décima temporada de El señor de los cielos, una de las series más exitosas de la televisión hispana. El esperado regreso, que marcará también una nueva etapa creativa para el intérprete, es concebido como “un homenaje a los fans” y promete nuevas historias por contar.
“Esto es un homenaje a todos los fans que han estado desde la primera temporada hasta la décima; es para ellos y porque la pidieron”, afirmó Amaya en una entrevista virtual concedida a la agencia EFE. El personaje de Casillas, inspirado en el narcotraficante Amado Carrillo Fuentes, ha sido la figura central de la serie desde su estreno en Telemundo en 2013, mostrando una compleja evolución a lo largo de los años.
La cadena hispana confirmó que la producción de la nueva temporada comenzará este año, aunque aún no se ha anunciado una fecha oficial de estreno. De acuerdo con un comunicado de Telemundo, en esta entrega Aurelio Casillas reaparecerá tras desaparecer del radar de su propio clan con el objetivo de recuperar el poder y vengar a su familia, aunque sus decisiones lo llevarán a traicionar a los suyos y precipitar el colapso de su imperio criminal.
Una de las principales novedades de esta temporada es que Rafael Amaya asumirá también el rol de productor ejecutivo, luego de que su participación pareciera haber concluido tras la novena entrega. Según el actor, este nuevo papel le permite imprimirle un sello más personal al proyecto.
Sobre lo que el público puede esperar, Amaya aseguró que la serie aún tiene “mucho material que contar”, al reflejar realidades presentes en la vida cotidiana de México. “Nuestra filosofía es contar siempre la realidad, la verdad. Si mintiéramos, el público se iría”, sostuvo el actor, de 48 años.
El anuncio del regreso de El señor de los cielos coincide con una postura crítica del Gobierno mexicano hacia las narcoseries, al considerar que glorifican el narcotráfico y envían mensajes negativos a los jóvenes. Frente a esta posición, Amaya fue enfático: “No se puede tapar el Sol con un dedo”.
“Como artistas tenemos la responsabilidad de contar nuestra realidad, como lo hicieron Mozart o Beethoven en su tiempo”, expresó, aunque aclaró que la producción es ficción y cuenta con asesores que orientan sobre los límites narrativos.
Tras más de una década en pantalla y más de 10.000 horas de contenido, la franquicia se consolidó como un fenómeno cultural que incluso dio paso a la secuela ‘Dinastía Casillas’, estrenada el año pasado, centrada en una nueva generación que hereda el imperio criminal de Aurelio Casillas y enfrenta traiciones, amenazas y el peso de un pasado marcado por la violencia.







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