El Clan del Golfo, considerado el principal cártel del narcotráfico en Colombia, anunció este miércoles la suspensión de las negociaciones de paz que mantenía con el gobierno del presidente Gustavo Petro en Catar. La decisión se produce luego de que el mandatario colombiano acordara con el expresidente estadounidense Donald Trump priorizar acciones militares y de inteligencia contra los máximos jefes de organizaciones criminales en el país.
El anuncio fue difundido a través de una cuenta en la red social X, atribuida a la propia organización, que se autodenomina Ejército Gaitanista de Colombia. En el mensaje, el grupo calificó la decisión del Gobierno como “un atentado contra la buena fe y los compromisos de Doha”, y señaló que se levantará de la mesa de negociaciones de manera “provisional” mientras sus integrantes realizan consultas internas.
“El presidente Petro antepuso sus intereses personales sobre el bien mayor, que es la paz en los territorios”, señala el comunicado, en el que el Clan del Golfo expresa su rechazo a la nueva estrategia de seguridad anunciada tras el encuentro bilateral entre Petro y Trump en la Casa Blanca.
De acuerdo con lo informado, ambos mandatarios pactaron el martes priorizar las operaciones militares y de inteligencia contra tres cabecillas del crimen organizado colombiano. Entre ellos se encuentra alias Chiquito Malo, actual jefe del Clan del Golfo, quien asumió el liderazgo tras la captura en octubre de 2021 de Dairo Antonio Úsuga, alias Otoniel, posteriormente extraditado a Estados Unidos.
Miembros del gobierno colombiano confirmaron a la agencia AFP que la cuenta que difundió el mensaje pertenece efectivamente a la estructura criminal de origen paramilitar. Hasta antes de este anuncio, el proceso de diálogo en Catar avanzaba con algunos acuerdos parciales, como la desescalada del conflicto en varias zonas del noroeste del país afectadas históricamente por la violencia.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, explicó que la nueva hoja de ruta también contempla el fortalecimiento de las acciones contra Iván Mordisco, líder de la principal disidencia de las FARC que rechazó el acuerdo de paz de 2016, así como contra Pablito, uno de los principales mandos de la guerrilla del ELN.
Este giro en la estrategia de seguridad marca un cambio en la relación entre Colombia y Estados Unidos, que en los últimos meses había estado marcada por tensiones y enfrentamientos públicos en redes sociales entre Petro y Trump. La suspensión de las negociaciones por parte del Clan del Golfo añade un nuevo elemento de incertidumbre al ambicioso proyecto de “paz total” impulsado por el Gobierno colombiano.







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