Pulsa «Intro» para saltar al contenido

Filipinas declara emergencia energética por crisis global y tensión en el estrecho de Ormuz

El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., declaró este martes el estado de emergencia energética nacional ante la creciente escasez de suministro, provocada por la escalada del conflicto internacional con Irán y su impacto en los mercados globales.

La medida fue oficializada mediante una orden ejecutiva en la que se advierte sobre el “peligro inminente” que enfrenta el país en cuanto a la disponibilidad y estabilidad de la energía. Como parte de esta decisión, se dispuso la creación de un comité especial encargado de implementar acciones urgentes para proteger el abastecimiento energético.

“El secretario de Energía ha determinado que estas circunstancias representan un riesgo crítico de escasez, por lo que se requieren medidas inmediatas para garantizar la estabilidad del suministro”, señala el documento oficial.

La declaratoria permitirá al Gobierno adoptar decisiones extraordinarias, como agilizar la compra de recursos energéticos o intervenir en el mercado para controlar precios, aunque no se ha confirmado aún si se aplicarán topes a los combustibles.

Como primera respuesta a la crisis, el país ya autorizó de manera temporal el uso de combustibles de estándar Euro II, más contaminantes, tanto en el transporte como en la industria, con el fin de sostener la operatividad en medio de la incertidumbre.

El detonante de esta situación se encuentra en las tensiones geopolíticas en torno al estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético mundial por donde transita cerca del 20 % del petróleo y gas natural licuado en tiempos de estabilidad. Su bloqueo parcial ha generado preocupación en países asiáticos altamente dependientes de estas rutas.

En este contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió aplazar por cinco días posibles ataques a infraestructuras energéticas iraníes, tras emitir un ultimátum para la reapertura del estrecho, lo que añade incertidumbre al escenario internacional.

Como reflejo de la tensión global, el precio del crudo Brent superó nuevamente los 100 dólares por barril este martes, evidenciando el impacto directo del conflicto en los mercados energéticos.

La decisión de Filipinas pone de manifiesto la vulnerabilidad de las economías dependientes de la importación de energía frente a crisis internacionales, en un momento en que la estabilidad del suministro se ha convertido en una prioridad estratégica.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *