El anuncio del Gobierno de Daniel Noboa sobre la ejecución de una “megacompra” de medicamentos con India no solo generó expectativas respecto al abastecimiento del sistema público de salud ecuatoriano, sino que también volvió a poner en evidencia el enorme peso estratégico que el país asiático ha alcanzado dentro de la industria farmacéutica mundial.
Durante su Informe a la Nación, el presidente Noboa adelantó que Ecuador realizará una compra internacional de medicinas con el objetivo de garantizar el abastecimiento del sistema público de salud.
Posteriormente, la ministra de Gobierno, Nataly Morillo, confirmó que se trata de una negociación bilateral entre Ecuador e India y señaló que el propósito es adquirir “casi el 100 % de todos los medicamentos que se necesitan” en el país.
Según el Ejecutivo, la operación podría concretarse en un plazo máximo de tres semanas.
India: la “farmacia del mundo”
La decisión de acudir al mercado farmacéutico indio no es casual. India se consolidó en los últimos años como una de las mayores potencias farmacéuticas del planeta.
Actualmente, el país ocupa el tercer lugar mundial en producción farmacéutica por volumen y el undécimo por valor económico. Su industria está integrada por más de 3.000 empresas y alrededor de 10.500 plantas de fabricación.
Además, produce cerca del 20 % de los medicamentos genéricos que se consumen en el mundo y se posicionó como uno de los principales fabricantes globales de vacunas.
Las proyecciones internacionales también muestran el crecimiento acelerado del sector. Informes recientes estiman que el mercado farmacéutico indio podría alcanzar los 130.000 millones de dólares para 2030, impulsado por la innovación médica, las exportaciones y el desarrollo tecnológico.
Sin embargo, el gran salto internacional de India se produjo durante la pandemia de COVID-19, cuando el país asiático se convirtió en un actor clave dentro de la seguridad sanitaria mundial.
El estudio científico El auge de la diplomacia sanitaria mundial de la India en medio de la pandemia de COVID-19 sostiene que la emergencia sanitaria permitió demostrar la enorme capacidad de producción de medicamentos y vacunas del país.
Según la investigación, India produjo aproximadamente el 60 % de las vacunas utilizadas a nivel mundial y abasteció a más de 100 países con medicamentos esenciales, equipos médicos y asistencia sanitaria.
A través del programa “Vaccine Maitri” —traducido como “Amistad de las Vacunas”—, el Gobierno indio distribuyó millones de dosis a países de Asia, África y América Latina, fortaleciendo además su presencia diplomática en distintas regiones del mundo.
Especialistas destacan calidad y bajo costo
El director médico del Hospital Semedic y catedrático universitario, Carlos Salvador Fernández, considera que la pandemia permitió evidenciar el verdadero potencial farmacéutico de India.
“Después del COVID-19 se vio a India como un actor estratégico para la seguridad sanitaria, ya que ellos generaron vacunas, medicamentos genéricos y comenzaron a tener una industria bastante fuerte”, afirmó.
El especialista explicó que India es actualmente uno de los principales productores de materia prima farmacéutica del planeta.
“India ocupa aproximadamente el 20 % de lo que es la materia prima. Cuando hablamos de materia prima hablamos del precursor de los principios activos de los medicamentos”, detalló.
Salvador recalcó que el liderazgo indio no solo responde al volumen de producción, sino también al fortalecimiento de sus estándares técnicos y regulatorios.
“La capacidad industrial y de producción de India es muy importante, pero también aumentaron las exigencias en controles de calidad, inspecciones y cumplimiento regulatorio”, añadió.
Por su parte, el médico intensivista Alberto Campodónico, jefe de UCI y medicina interna del Hospital de Especialidades de la Ciudad, coincidió en que India logró posicionarse globalmente gracias a su capacidad para fabricar medicamentos de alta demanda a costos considerablemente más bajos.
“Se considera la farmacia del mundo porque tienen empresas muy grandes que producen diferentes tipos de medicamentos a bajo costo y con gran calidad”, indicó.
Campodónico destacó además que, según lo informado por el Gobierno ecuatoriano, los medicamentos contarían con certificaciones internacionales.
“Serán comprados de Gobierno a Gobierno, pero quien producirá son laboratorios grandes de India, laboratorios certificados y cuyos productos están avalados tanto por la FDA como por estándares europeos”, sostuvo.
El especialista añadió que esa validación internacional es clave para garantizar la seguridad y efectividad de los tratamientos.
“Son medicamentos que cumplen la misma calidad que otros productos internacionales, pero a mucho menor costo. El ahorro puede ir desde un 50 % hasta un 80 % de lo que es el costo regular”, aseguró.
Controles y planificación serán determinantes
Pese al optimismo generado por el anuncio, los especialistas advierten que el éxito de la compra dependerá en gran medida de los controles técnicos y regulatorios que se apliquen durante el proceso.
Carlos Salvador Fernández explicó que no basta con importar medicamentos desde India, sino que es indispensable analizar cuidadosamente el laboratorio fabricante y las certificaciones internacionales.
“Hay que valorar las buenas prácticas de manufactura, los GMP, qué tan pura es la materia prima, la estabilidad del compuesto, la bioequivalencia y la biodisponibilidad”, indicó.
Campodónico añadió que también será fundamental verificar el registro sanitario nacional emitido por Arcsa para evitar problemas relacionados con medicamentos falsificados o de baja calidad.
“Como es una compra de Gobierno a Gobierno es bastante segura, pero siempre hay que verificar registro sanitario”, señaló.
Los especialistas coinciden además en que uno de los principales retos será definir correctamente las prioridades de abastecimiento para el sistema público de salud.
Salvador considera que Ecuador debe asegurar medicinas suficientes para cubrir entre 12 y 18 meses de demanda hospitalaria.
“Deben ser medicamentos que cubran emergencias, unidades de cuidados intensivos, quirófano y hospitalización”, explicó.
Asimismo, señaló que también deberían incluirse tratamientos para enfermedades catastróficas y medicamentos oncológicos, sectores donde históricamente se han registrado problemas de desabastecimiento.
Campodónico sostiene que la compra deberá abarcar una amplia variedad de tratamientos, desde antibióticos hasta medicinas para pacientes con hipertensión, diabetes o enfermedades renales.
“Es una oportunidad importante para ampliar el cuadro básico de medicamentos a nivel nacional”, manifestó.
Acercamiento diplomático y proyección futura
El fortalecimiento de la relación entre Ecuador e India en materia farmacéutica también comenzó a reflejarse en el plano diplomático.
Recientemente, la canciller Gabriela Sommerfeld visitó el Jan Aushadhi Kendra, uno de los mayores centros de distribución de medicamentos de India, que cuenta con aproximadamente 19.000 puntos de venta.
Según informó Cancillería, el objetivo fue conocer de primera mano el funcionamiento y las buenas prácticas del sistema farmacéutico indio.
Este acercamiento ocurre en momentos en que India busca consolidarse no solo como productor de medicamentos genéricos, sino como una futura potencia farmacéutica integral.
Un informe elaborado por EY-Parthenon y la Organización de Productores Farmacéuticos de India proyecta que el sector farmacéutico del país asiático podría alcanzar un valor de 450.000 millones de dólares hacia 2047.
El estudio sostiene que India apunta a liderar no solo el mercado de genéricos, sino también áreas como innovación médica, biotecnología, investigación clínica y desarrollo de nuevas terapias.







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