Pulsa «Intro» para saltar al contenido

OMS alerta sobre transmisión oculta del ébola en África mientras aumentan los casos y las muertes en República Democrática del Congo

La Organización Mundial de la Salud (OMS) expresó su preocupación por la evolución del brote de ébola que afecta al este de la República Democrática del Congo (RDC), al advertir que continúan registrándose muertes en las comunidades pese al fortalecimiento de las capacidades de diagnóstico y tratamiento implementadas en las zonas afectadas.

La situación ha encendido las alarmas entre las autoridades sanitarias internacionales, que temen que existan cadenas de contagio que permanecen fuera del alcance de los equipos de respuesta desplegados en la región.

Marie Roseline Belizaire, directora regional de Emergencias de la OMS para África, señaló que aunque se han logrado avances importantes en la detección temprana de casos y en el acceso a la atención médica, persisten importantes desafíos para contener completamente la propagación del virus.

“Las necesidades continúan superando los recursos disponibles en algunas comunidades, especialmente en aquellas afectadas por desplazamientos poblacionales”, manifestó la funcionaria durante una comparecencia virtual desde la ciudad de Bunia, capital de la provincia de Ituri, considerada el epicentro de la emergencia sanitaria.

Persisten muertes fuera del sistema de vigilancia

Uno de los principales motivos de preocupación para la OMS es que todavía se reportan fallecimientos en sectores comunitarios antes de que las personas infectadas lleguen a recibir atención médica.

Según Belizaire, esta situación podría indicar que algunas cadenas de transmisión continúan desarrollándose sin ser detectadas por los sistemas de vigilancia epidemiológica.

“Las muertes registradas fuera de los centros de atención sugieren que existen contagios que no están siendo identificados oportunamente, lo que dificulta interrumpir la propagación del virus”, explicó.

A ello se suma el difícil acceso a varias zonas afectadas por la violencia armada, una realidad que complica las labores de monitoreo, seguimiento de contactos y asistencia sanitaria.

Conflicto armado dificulta la respuesta

La epidemia se desarrolla en una región marcada por enfrentamientos entre grupos armados y las fuerzas de seguridad congoleñas, situación que limita el desplazamiento de brigadas médicas y equipos de emergencia.

Las restricciones de acceso continúan afectando especialmente a comunidades consideradas de alto riesgo, donde la llegada de ayuda humanitaria y servicios de salud resulta más compleja.

A pesar de estas dificultades, la OMS informó que el rastreo de contactos ha mostrado mejoras significativas. Actualmente, alrededor del 71 % de las personas que tuvieron contacto con casos confirmados están siendo monitoreadas por las autoridades sanitarias.

Sin embargo, la organización considera que esta cifra aún es insuficiente para detener de forma rápida la transmisión del virus.

Refuerzo internacional para enfrentar la emergencia

Con el objetivo de fortalecer la respuesta sanitaria, la OMS ha desplegado más de 115 especialistas en las provincias afectadas y ha enviado más de 110 toneladas métricas de suministros médicos y equipos de emergencia.

Las acciones incluyen la ampliación de laboratorios para pruebas diagnósticas, fortalecimiento de centros de tratamiento, campañas de información comunitaria y apoyo logístico a los equipos que trabajan en primera línea.

La organización internacional subrayó que ampliar el acceso a pruebas, tratamientos y actividades de sensibilización sigue siendo una prioridad urgente para contener el brote.

Más de 890 contagios y 232 fallecidos

De acuerdo con el último reporte oficial del Gobierno de la República Democrática del Congo, el número de casos confirmados ascendió a 896, mientras que los fallecimientos alcanzan los 232.

Estas cifras representan una tasa de letalidad cercana al 26 %, aunque las autoridades sanitarias advierten que los números podrían variar conforme avancen las investigaciones epidemiológicas.

El brote fue declarado oficialmente el pasado 15 de mayo en la provincia de Ituri, ubicada cerca de las fronteras con Uganda y Sudán del Sur.

Desde entonces, la enfermedad se ha extendido hacia las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur, además de cruzar las fronteras hacia Uganda, donde ya se han confirmado 19 casos y dos fallecimientos.

Una cepa especialmente preocupante

La epidemia actual corresponde a la cepa Bundibugyo del virus del Ébola, una variante menos frecuente pero igualmente peligrosa.

Según la OMS, esta cepa presenta una tasa de mortalidad que puede oscilar entre el 30 % y el 50 %, y actualmente no dispone de una vacuna autorizada ni de un tratamiento específico aprobado.

Por esta razón, las estrategias de contención dependen principalmente de la detección temprana, el aislamiento de pacientes, el rastreo de contactos y las medidas de prevención comunitaria.

Riesgo elevado para la región

La Organización Mundial de la Salud mantiene una evaluación de riesgo “alto” para África subsahariana debido a la expansión del brote y a las condiciones de vulnerabilidad presentes en las zonas afectadas.

No obstante, el organismo considera que el riesgo de propagación global continúa siendo “bajo”, gracias a los mecanismos internacionales de vigilancia y control sanitario.

El virus del Ébola se transmite mediante contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y puede provocar fiebre hemorrágica severa, vómitos, diarrea, hemorragias internas y fallas multiorgánicas.

Mientras continúan los esfuerzos para contener la emergencia, las autoridades sanitarias internacionales mantienen la vigilancia sobre la evolución de un brote que sigue representando una amenaza significativa para la salud pública en la región africana.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *