Omán e Irán iniciaron conversaciones para definir el futuro de la administración del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del planeta, por donde transita cerca del 20 % del petróleo y gas natural licuado que se comercializa en el mundo. La iniciativa ha generado preocupación internacional, especialmente en Estados Unidos, debido a la intención de Teherán de implementar nuevas tasas por servicios marítimos.
Al término de una reunión celebrada en Mascate, ambos países emitieron un comunicado conjunto en el que reafirmaron su soberanía sobre las aguas territoriales que comparten en el estrecho y anunciaron la creación de un grupo de trabajo conjunto para analizar la futura administración de la navegación en la zona.
Según el documento, las partes continuarán el diálogo para establecer mecanismos relacionados con los servicios marítimos que se ofrecerán y los costos asociados, siempre bajo el marco de las normas internacionales.
Irán plantea nuevas tasas de servicio
La propuesta iraní contempla el cobro de tarifas por servicios marítimos a las embarcaciones que atraviesen el estrecho de Ormuz. Teherán ha insistido en que no se trata de peajes, sino de un sistema de compensación por servicios prestados en la ruta marítima.
El negociador jefe iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, indicó que estas tarifas entrarían en vigor después de un período de 60 días, establecido en un memorando de entendimiento suscrito con Estados Unidos.
Dicho acuerdo establece que Irán y Omán discutirán el futuro de la administración del estrecho junto con otros países del Golfo, en un intento por garantizar la estabilidad y la seguridad de la navegación.
Un paso estratégico para la economía mundial
El estrecho de Ormuz es considerado uno de los puntos geopolíticos más sensibles del planeta. Cada día, millones de barriles de petróleo y grandes cantidades de gas natural licuado pasan por este corredor marítimo que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico.
Su importancia quedó evidenciada recientemente cuando Irán decidió cerrar temporalmente la vía tras los ataques realizados por Estados Unidos e Israel. El bloqueo generó preocupación en los mercados energéticos y elevó las alertas sobre una posible crisis de abastecimiento mundial.
Sin embargo, el cierre fue levantado la semana pasada como parte de un acuerdo alcanzado entre Teherán y Washington.
Estados Unidos rechaza cualquier intento de control
La propuesta de Irán y Omán ha sido recibida con fuerte oposición por parte de Estados Unidos.
Diversos funcionarios estadounidenses han expresado su preocupación ante la posibilidad de que ambos países establezcan un sistema conjunto de cobro en el estrecho.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que tomaría medidas drásticas si Omán intenta controlar la vía marítima junto con Irán.
Por su parte, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, aseguró que Washington podría imponer sanciones a Mascate si coopera en la implementación de un sistema de cobros.
Omán defiende el libre tránsito
Ante las crecientes tensiones, el ministro de Relaciones Exteriores de Omán, Badr Albusaidi, señaló que durante las reuniones con la delegación iraní se ratificó el compromiso de ambas naciones con el derecho internacional y con la garantía de un paso seguro y libre de peajes.
Las conversaciones entre Omán e Irán continúan y podrían redefinir el futuro de una de las rutas marítimas más importantes del mundo, cuyo funcionamiento es clave para la estabilidad de los mercados energéticos y la seguridad internacional.







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