La cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que se celebra en Ankara, comenzó marcada por fuertes diferencias entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y varios países aliados. El mandatario estadounidense cuestionó el respaldo recibido en su política hacia Irán, criticó el nivel de inversión militar de algunos socios europeos y volvió a insistir en el interés de Washington por Groenlandia.
Los líderes de la OTAN iniciaron este miércoles la única sesión plenaria prevista dentro de la cumbre que se desarrolla en la capital turca, en un ambiente de tensión política provocado por las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien protagonizó una nueva confrontación con varios de los principales aliados de la organización.
Durante la reunión del Consejo del Atlántico Norte, celebrada en el complejo presidencial de Beştepe, los jefes de Estado y de Gobierno abordaron temas estratégicos como el incremento del gasto en defensa, el fortalecimiento de la industria militar de la alianza y el respaldo a Ucrania en medio del conflicto con Rusia.
Sin embargo, el desarrollo del encuentro estuvo marcado por los cuestionamientos de Trump hacia varios gobiernos europeos.
Trump critica a sus aliados
Antes del inicio de la sesión oficial, el mandatario estadounidense sostuvo un encuentro con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, durante el cual expresó su inconformidad con el apoyo recibido por parte de algunos socios en relación con la reciente crisis entre Estados Unidos e Irán.
Trump sostuvo que varios aliados no respaldaron suficientemente la postura de Washington durante las tensiones con Teherán, luego de que el alto el fuego quedara sin efecto tras nuevos ataques entre ambas naciones.
En ese contexto, lanzó fuertes críticas contra países como el Reino Unido, Italia y España.
Sobre este último país afirmó que se ha convertido en una «causa perdida» y llegó incluso a sugerir la suspensión de todas las relaciones comerciales y de los intercambios, incluyendo las visitas entre ambos países.
Mientras tanto, Mark Rutte intentó reducir la tensión recordando que esos gobiernos han incrementado progresivamente su inversión en defensa durante el último año.
Vuelve la polémica por Groenlandia
Otro de los temas que volvió a generar controversia fue el interés de Estados Unidos por Groenlandia.
Trump reiteró que considera que la isla, territorio autónomo del Reino de Dinamarca, estaría mejor administrada por Estados Unidos debido a su importancia estratégica.
Según afirmó, Groenlandia es fundamental no solo para la seguridad estadounidense, sino también para la protección del mundo occidental.
Incluso adelantó que el asunto sería planteado durante la reunión con los demás líderes de la alianza.
Dinamarca responde con firmeza
Las declaraciones del presidente estadounidense recibieron una inmediata respuesta por parte de la primera ministra danesa, Mette Frederiksen.
A su llegada a la cumbre, la mandataria dejó claro que Groenlandia «no está en venta» y aseguró que Dinamarca defenderá «cada centímetro de su territorio».
La postura danesa recibió el respaldo de varios países aliados, entre ellos Países Bajos, Islandia y Letonia, cuyos líderes manifestaron públicamente su apoyo frente a las nuevas declaraciones de Trump.
El gasto militar centra el debate
Más allá de las diferencias políticas, uno de los principales objetivos de la cumbre consiste en consolidar el compromiso asumido por los miembros de la OTAN para incrementar el gasto en defensa.
El secretario general de la organización, Mark Rutte, recordó que la meta acordada durante la cumbre del año anterior establece que los países aliados deberán destinar el 5 % de su Producto Interno Bruto (PIB) a defensa hasta el año 2035.
Por su parte, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, anunció que su país aspira a alcanzar ese porcentaje incluso antes, fijando como objetivo el año 2030.
No obstante, también pidió eliminar las restricciones que, según afirmó, afectan la cooperación entre aliados en materia de industria militar.
En particular, cuestionó que determinados programas europeos de financiamiento para armamento beneficien únicamente a países miembros de la Unión Europea.
Turquía mantiene respaldo a Ucrania
Durante su intervención, Erdogan reiteró el compromiso de su gobierno de continuar apoyando a Ucrania frente a la invasión rusa.
Al mismo tiempo, señaló que Turquía seguirá utilizando sus canales diplomáticos con Moscú para facilitar una eventual solución negociada al conflicto.
El mandatario turco también valoró positivamente la postura de Trump frente a la crisis con Irán y destacó sus esfuerzos por mantener abiertas las posibilidades de alcanzar una solución política, pese al deterioro reciente de las conversaciones con Teherán.
Contratos millonarios y apoyo a Kiev
La cumbre de Ankara comenzó oficialmente el martes con un foro de la industria de defensa que permitió concretar contratos de armamento valorados en al menos 50.000 millones de dólares, una cifra que busca fortalecer las capacidades militares de los países aliados.
Durante esa jornada también se desarrolló una recepción con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, aunque el mandatario ucraniano no participó en la sesión plenaria de este miércoles.
En paralelo, los ministros de Relaciones Exteriores celebraron un Consejo OTAN-Ucrania para analizar la evolución del conflicto.
Se espera que la declaración final de la cumbre incluya un nuevo compromiso financiero para fortalecer la asistencia militar a Kiev, con un paquete de ayuda que podría alcanzar 140.000 millones de euros durante los próximos dos años.
La reunión concluye en un contexto de crecientes desafíos para la seguridad internacional, mientras la OTAN busca mantener la unidad entre sus miembros frente a conflictos como la guerra en Ucrania, la crisis en Oriente Medio y las diferencias internas surgidas por las posiciones del presidente estadounidense.







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