El presidente de la República, Daniel Noboa, declaró como política pública de aplicación nacional el Plan Nacional de Seguridad Integral 2025-2029, una estrategia que establece la hoja de ruta del Gobierno para enfrentar la violencia, fortalecer las instituciones del Estado y recuperar el control de los territorios afectados por el crimen organizado.
La iniciativa surge en un contexto en el que el Ejecutivo sostiene que Ecuador enfrenta un conflicto armado interno caracterizado por amenazas complejas y cambiantes. En el diagnóstico que acompaña el plan, el Gobierno advierte que la estabilidad, la paz y la soberanía nacional se encuentran seriamente comprometidas por la expansión de organizaciones criminales nacionales y transnacionales, cuyas actividades han deteriorado la seguridad ciudadana y debilitado la presencia del Estado.
Una estrategia integral para recuperar el control del país
El documento plantea una visión de seguridad que va más allá del uso de la fuerza pública. La administración de Daniel Noboa sostiene que combatir la delincuencia también requiere fortalecer la educación, el empleo, los servicios públicos, la presencia estatal en las comunidades y la reconstrucción del tejido social.
Además, el plan incorpora acciones para modernizar el sistema penitenciario, combatir el lavado de activos y la corrupción, fortalecer la institucionalidad democrática e impulsar una mayor cooperación internacional para enfrentar el crimen organizado transnacional.
Siete objetivos estratégicos
El Plan Nacional de Seguridad Integral está estructurado en siete grandes objetivos nacionales, que servirán de guía para todas las instituciones del Estado durante el período 2025-2029.
1. Recuperar el control efectivo del territorio nacional
El primer objetivo busca restablecer la presencia del Estado en zonas dominadas por estructuras criminales, especialmente en las fronteras y sectores considerados de alta conflictividad.
Para ello, el Gobierno fortalecerá las operaciones conjuntas entre Fuerzas Armadas, Policía Nacional y demás instituciones del Estado con el propósito de desarticular las redes de financiamiento, logística y operación de los grupos armados organizados.
Entre las acciones previstas también constan:
- Mayor control de la minería ilegal.
- Fortalecimiento del control de armas, explosivos y municiones.
- Cooperación internacional en materia de seguridad.
- Regulación y formalización del sector minero para reducir economías ilícitas.
2. Anticipar y neutralizar amenazas
El segundo eje contempla el fortalecimiento del sistema nacional de inteligencia mediante una integración más eficiente de la información estratégica para anticipar riesgos y mejorar la capacidad de respuesta del Estado.
Asimismo, se plantea reforzar la seguridad en los alrededores de instituciones educativas, combatir campañas de desinformación, mejorar la comunicación gubernamental y fortalecer los mecanismos de prevención y respuesta frente a emergencias derivadas de actos criminales.
3. Reconstrucción del sistema penitenciario
Uno de los pilares del plan contempla la recuperación del control de los centros de privación de libertad.
Mientras se desarrolla la reforma integral del sistema penitenciario, las Fuerzas Armadas continuarán apoyando temporalmente el control de las cárceles, con el objetivo de garantizar la seguridad y el respeto de los derechos humanos.
La estrategia también busca profesionalizar al personal penitenciario para que el SNAI recupere plenamente la administración de los centros carcelarios.
4. Fortalecer la democracia y combatir la corrupción
El cuarto objetivo se enfoca en proteger la institucionalidad democrática mediante un mayor control sobre organizaciones que puedan financiar actividades ilícitas o afectar la gobernabilidad.
Entre las medidas destacan:
- Fortalecer la lucha contra el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo.
- Impulsar reformas al sistema judicial.
- Reforzar los mecanismos de transparencia y control del gasto público.
- Actualizar la política criminal del Estado.
- Modernizar la ciberseguridad y la ciberdefensa nacional.
- Promover acuerdos internacionales para facilitar extradiciones y recuperación de activos.
El Gobierno también prevé impulsar reformas legales para mejorar la designación de autoridades judiciales y fortalecer la independencia de la Función Judicial.
5. Garantizar servicios públicos y desarrollo social
La estrategia reconoce que la seguridad también depende de reducir las brechas sociales.
Por ello, varios ministerios ejecutarán programas destinados a ampliar el acceso a salud, educación, empleo, conectividad digital y servicios básicos, especialmente en comunidades rurales, amazónicas e indígenas.
Asimismo, se promoverán políticas para disminuir la informalidad laboral, impulsar la inclusión financiera y fortalecer la infraestructura estratégica del país.
6. Protección del patrimonio natural
El sexto objetivo busca reforzar el control sobre la deforestación, la extracción ilegal de recursos naturales y otros delitos ambientales.
Paralelamente, Ecuador fortalecerá su participación en iniciativas internacionales relacionadas con la conservación ambiental, biodiversidad y cambio climático.
7. Financiamiento para la seguridad y el desarrollo
Finalmente, el plan establece mecanismos para garantizar recursos económicos destinados tanto a la seguridad como a la inversión social.
El Gobierno prevé gestionar nuevas líneas de financiamiento con organismos multilaterales y fortalecer alianzas internacionales que permitan sostener las políticas de seguridad durante los próximos años.
Evaluación permanente del plan
El Ministerio de Defensa será la entidad encargada de supervisar la ejecución del Plan Nacional de Seguridad Integral mediante un sistema de seguimiento basado en indicadores de cumplimiento, plataformas de información unificada y evaluaciones periódicas.
El Ejecutivo asegura que este mecanismo permitirá medir el avance de cada uno de los objetivos nacionales y realizar los ajustes necesarios durante la implementación de la estrategia.
Con esta política pública, el Gobierno de Daniel Noboa busca consolidar una respuesta integral frente a la inseguridad, articulando acciones de defensa, inteligencia, justicia, desarrollo social y cooperación internacional para enfrentar uno de los principales desafíos que vive actualmente el Ecuador.







Sé el primero en comentar