Un importante avance para la medicina ecuatoriana posiciona al país a la vanguardia del diagnóstico oncológico en la región. Un equipo de físicos médicos y especialistas en medicina nuclear desarrolló un radiofármaco capaz de detectar con alta precisión tumores neuroendocrinos, incluso cuando las lesiones apenas alcanzan los 3 milímetros de diámetro, lo que representa una herramienta clave para el diagnóstico temprano y el tratamiento oportuno del cáncer.
La innovación fue desarrollada por profesionales de Solca Núcleo de Quito, tras más de seis meses de investigación, desarrollo y validación científica, siguiendo estrictas guías médicas internacionales y estableciendo alianzas estratégicas con centros especializados de Europa y América Latina.
Un avance crucial frente al aumento de casos de cáncer
El desarrollo de esta tecnología cobra especial relevancia en un contexto preocupante. De acuerdo con datos citados por Solca, basados en organismos internacionales, para el año 2050 el número de nuevos casos de cáncer en el mundo aumentará en un 77 %, haciendo del diagnóstico precoz una de las principales herramientas para mejorar la supervivencia de los pacientes.
Frente a este panorama, el nuevo radiofármaco permitirá identificar tumores neuroendocrinos en etapas mucho más tempranas, cuando las posibilidades de tratamiento exitoso son considerablemente mayores.
¿Cómo funciona el radiofármaco?
El radiofármaco es un medicamento que incorpora una cantidad mínima de material radiactivo. Una vez administrado por vía intravenosa, el compuesto se distribuye en el organismo y se fija en las células tumorales.
Posteriormente, mediante un equipo de alta tecnología conocido como PET-CT, los especialistas pueden visualizar con gran precisión las áreas donde existe actividad cancerígena.
Este radiofármaco fue diseñado específicamente para detectar tumores neuroendocrinos, presentes en órganos como:
- Pulmón.
- Páncreas.
- Estómago.
- Intestino y otros tejidos donde se desarrollan este tipo de neoplasias.
La principal ventaja es que permite observar actividad tumoral incluso antes de que existan cambios estructurales visibles mediante estudios convencionales como la tomografía o la resonancia magnética.
Producción altamente especializada
Los radiofármacos únicamente pueden fabricarse en centros especializados de medicina nuclear molecular, debido a la complejidad del proceso.
En Ecuador existen solamente dos centros con la capacidad tecnológica para producir este tipo de medicamentos.
Según explicó Daniela Muñoz, especialista en Medicina Nuclear de Solca Núcleo de Quito y jefa del área PET-CT, el proyecto comenzó en octubre del año pasado y contó con la participación de aproximadamente 15 profesionales, varios de los cuales viajaron a Chile para recibir capacitación especializada.
El proceso de fabricación se realiza en un ciclotrón, un laboratorio de gran complejidad donde una sustancia es sometida a procesos electrónicos que la convierten en material radiactivo, para luego combinarla con otros componentes farmacológicos que conforman el radiofármaco.
Detecta lesiones desde apenas 3 milímetros
Uno de los aspectos más destacados de esta innovación es su extraordinaria sensibilidad.
El nuevo radiofármaco permite identificar lesiones tumorales de apenas 3 milímetros, un tamaño que muchas veces pasa desapercibido con otros métodos diagnósticos.
Los tumores neuroendocrinos suelen crecer lentamente y, en más de la mitad de los pacientes, son descubiertos cuando la enfermedad ya presenta metástasis.
Gracias a esta nueva tecnología será posible localizar tanto el tumor primario como la extensión de la enfermedad con mucha mayor precisión, proporcionando información determinante para que el especialista seleccione el tratamiento más adecuado.
Incluso puede convertirse en una alternativa fundamental en aquellos pacientes donde resulta complicado obtener una muestra mediante biopsia.
¿Cómo es el procedimiento?
El examen está dirigido exclusivamente a pacientes que ya cuentan con un diagnóstico o presentan una fuerte sospecha clínica de padecer un tumor neuroendocrino.
El procedimiento comienza con una valoración médica especializada.
Posteriormente se administra el radiofármaco mediante una inyección intravenosa y se espera aproximadamente dos horas para que el medicamento se distribuya correctamente en el organismo.
Después se realiza un escaneo corporal completo mediante el equipo PET-CT, proceso que tarda cerca de 18 minutos, aunque la permanencia total del paciente en el centro médico es de aproximadamente cuatro horas.
Los especialistas señalaron que las dosis utilizadas son muy bajas, por lo que el procedimiento no produce efectos adversos significativos ni requiere una preparación especial por parte del paciente.
Disponible para pacientes en Ecuador
El radiofármaco ya se encuentra en funcionamiento y actualmente se aplica a pacientes que cumplen los criterios médicos establecidos.
Dependiendo de la programación diaria, el centro especializado puede atender entre cuatro y diez personas por jornada, además de contar con capacidad para abastecer a otros centros de diagnóstico del país.
El costo del estudio, que incluye la valoración médica especializada, es de $ 1.599.
Este importante avance científico convierte a Ecuador en uno de los países pioneros de la región en la producción de este tipo de radiofármacos, fortaleciendo las capacidades nacionales para el diagnóstico temprano del cáncer y ofreciendo nuevas oportunidades para mejorar la calidad de vida de los pacientes mediante tratamientos más precisos y oportunos.







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