El gobierno de Venezuela calificó este viernes como un «robo descarado» la incautación de una aeronave de bandera venezolana en República Dominicana por orden de Estados Unidos. En un comunicado, la cancillería venezolana acusó directamente al jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, de estar detrás de la acción y lo calificó como «ladrón de aviones».
«La República Bolivariana de Venezuela denuncia ante el mundo el robo descarado de una aeronave propiedad de la nación venezolana, ejecutado por orden del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio», señaló el documento oficial.
El gobierno de Nicolás Maduro anunció que tomará «todas las acciones necesarias para denunciar este robo y exigir la devolución inmediata de su aeronave».
Segundo avión incautado en menos de un año
La aeronave, un Dassault Falcon 200, fue incautada en la pista de aterrizaje militar de Santo Domingo en un operativo en el que participaron un fiscal dominicano y representantes de las fuerzas del orden de Estados Unidos. En presencia de Rubio, las autoridades estadounidenses colocaron un cartel con la palabra «incautado» en el fuselaje del avión.
Según el Departamento de Estado, la aeronave había sido utilizada por funcionarios venezolanos para volar a países como Grecia, Turquía, Rusia, Nicaragua y Cuba, y se encontraba en República Dominicana para mantenimiento.
Rubio defendió la medida y, a través de su cuenta en X, la justificó como parte de la estrategia para «responsabilizar al ilegítimo régimen de Maduro por sus acciones ilegales».
«La incautación de este avión venezolano, utilizado para evadir las sanciones estadounidenses y el control del lavado de dinero, es un poderoso ejemplo de nuestra determinación», afirmó el secretario de Estado.
Esta es la segunda aeronave de Venezuela confiscada en menos de un año por Estados Unidos. En septiembre de 2024, durante la administración de Joe Biden, otro avión oficial venezolano, un Dassault Falcon 900EX, fue incautado en República Dominicana y trasladado a Florida, bajo el argumento de que había sido adquirido ilegalmente por 13 millones de dólares a través de una empresa fantasma.
Antecedentes de confiscaciones
La incautación del Dassault Falcon 200 se suma a otras acciones similares por parte de Washington contra bienes venezolanos en los últimos años.
Uno de los casos más sonados fue la inmovilización de un Boeing 747 venezolano-iraní en Argentina en junio de 2022, que finalmente fue destruido en enero de 2024 en Estados Unidos. En ese entonces, Caracas denunció el hecho como un «robo» y acusó a Washington de orquestar una política de despojo contra el país sudamericano.
La nueva confiscación marca el primer gesto de mano dura de la administración de Donald Trump en su segundo período, retomando una línea de presión sobre Venezuela similar a la que implementó durante su primera presidencia, cuando impuso sanciones, incluido un embargo petrolero, con el objetivo de derrocar a Maduro.







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