La ciudad de Cuenca atraviesa una temporada invernal caracterizada por un descenso en las temperaturas y precipitaciones superiores a los promedios históricos, lo que ha generado un riesgo creciente de inundaciones, desbordamientos y caída de árboles.
Según Rigoberto Guerrero, subgerente de Gestión Ambiental de ETAPA EP, las temperaturas matutinas han oscilado entre 8 y 12 grados Celsius, debido a la alta nubosidad que impide la llegada de los rayos solares y dificulta el calentamiento de la atmósfera.
“Este fenómeno genera una sensación térmica bastante baja y ha provocado un aumento considerable en las lluvias”, explicó el funcionario.
Precipitaciones por encima del promedio
El acumulado de lluvias en febrero ha alcanzado entre 90 y 110 milímetros, un incremento significativo respecto al promedio histórico de 60 a 70 milímetros para este mes. Guerrero detalló que la temporada de lluvias continuará intensificándose en marzo y abril, antes de dar paso a un período más seco a partir de mayo, con su punto más árido en julio y agosto.
Las fuertes lluvias de los últimos días han saturado las cuencas hidrográficas, aumentando el riesgo de desbordamiento de ríos, aluviones y caída de árboles. El río Tomebamba se encuentra en prealerta, mientras que los ríos Machángara y Yanuncay han alcanzado niveles de alerta.
Advertencias y medidas preventivas
María Verónica Polo, gerente de ETAPA EP, confirmó que el río Yanuncay permanecía en alerta el 18 de febrero, mientras que los ríos Tomebamba, Tarqui y Machángara estaban en prealerta.
“Las cuencas están saturadas. El suelo ya no puede absorber más agua, lo que mantiene elevados los caudales. Pedimos a la ciudadanía evitar acercarse a las riberas, parques lineales y camineras hasta que los niveles disminuyan”, enfatizó.
La Empresa Municipal de Aseo de Cuenca (EMAC EP) exhortó a los ciudadanos a tomar precauciones, entre ellas:
✔️ Evitar permanecer bajo árboles grandes o inclinados.
✔️ No arrojar basura en las calles para prevenir el colapso de alcantarillas e inundaciones.
Luis Quituisaca, técnico de Áreas Verdes de EMAC EP, advirtió que el aumento de los caudales ha socavado los márgenes de los ríos, lo que podría ocasionar la caída de árboles.
“Técnicos y supervisores están evaluando el estado de los árboles en zonas de alto riesgo, priorizando aquellos ubicados en vías transitadas, instituciones educativas y parques”, indicó.
Si no existe un riesgo inminente, el retiro de árboles debe ser autorizado por el Ministerio del Ambiente. En casos de emergencia, la remoción se ejecuta de inmediato.
Cierre vial por retiro de árboles
Debido a la situación climática, la Municipalidad anunció el cierre temporal de la avenida 3 de Noviembre, entre la Avenida de las Américas y Los Cedros, del 19 al 21 de febrero, en horario de 07:00 a 16:00, para el retiro emergente de árboles.
Las rutas alternas para la movilidad serán:
🔸 Ordoñez Lasso
🔸 Ricardo Darquea
🔸 Víctor M. Albornoz
El impacto del cambio climático
Los eventos climáticos extremos se han vuelto más frecuentes en Cuenca. Según Guerrero, el cambio climático ha intensificado la variabilidad del clima, alternando entre períodos prolongados de sequía y lluvias extremas.
“Antes estos fenómenos ocurrían cada varias décadas, pero ahora pueden repetirse año tras año. Este es el impacto del cambio climático: eventos extremos que se vuelven más recurrentes”, explicó.
En 2023, Cuenca experimentó su sequía más prolongada registrada, con 160 días de escasez hídrica, superando los récords previos. Estos patrones de clima extremo obligan a las autoridades y ciudadanos a redoblar esfuerzos en la prevención y mitigación de riesgos.







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