La noche del lunes 4 de agosto, usuarios del transporte urbano en Cuenca reportaron la interrupción del servicio en varias rutas, especialmente después de las 20:00. Esta situación se generó luego de que, en horas de la mañana, la Cámara de Transporte de Cuenca (CTC) anunciara que reducirá temporalmente recorridos y horarios en sectores de baja demanda como medida de presión para exigir una revisión de la tarifa del pasaje.
Durante una movilización, la CTC informó que priorizará únicamente los horarios y rutas con mayor número de pasajeros. Esta decisión busca forzar al Concejo Cantonal a considerar una actualización del pasaje a 44 centavos, argumentando que la tarifa actual, de 30 centavos, resulta insostenible.
Reacción del Municipio
Ante este escenario, el alcalde de Cuenca, Cristian Zamora, reaccionó mediante una publicación en su cuenta oficial en X (antes Twitter), en la que recalcó que la única entidad con facultad legal para modificar rutas o frecuencias es la Dirección de Movilidad. Señaló que, si bien durante la temporada vacacional pueden aplicarse ajustes operativos, una reducción generalizada sin autorización municipal es ilegal.
El Alcalde también ordenó a la Empresa Municipal de Movilidad (EMOV EP) iniciar operativos de inspección desde este martes 5 de agosto para verificar el cumplimiento del servicio. Asimismo, advirtió que cualquier modificación no autorizada será objeto de sanciones legales.
Zamora hizo un llamado a la ciudadanía a denunciar irregularidades a través de redes sociales, con el fin de facilitar los controles y garantizar el cumplimiento de las frecuencias establecidas.
Argumentos del gremio transportista
En un comunicado emitido la noche del lunes, la CTC declaró que el sistema de transporte urbano atraviesa una situación “crítica”, debido a que la tarifa técnica no ha sido actualizada desde 2018, a pesar de que la normativa vigente exige una revisión bienal.
Según un estudio elaborado por la Universidad de Cuenca EP, el costo operativo del servicio justificaría una tarifa mínima de 44 centavos y una máxima de 47. No obstante, la tarifa oficial se mantiene en 30 centavos, lo que —según el gremio— ha generado un desequilibrio financiero insostenible.
La Cámara advirtió que continuará operando con los recursos disponibles, priorizando las rutas de mayor demanda, y señaló que las unidades que no puedan continuar prestando servicio serán devueltas al Municipio.
La tensión entre el gremio transportista y la administración municipal mantiene en vilo a miles de usuarios que dependen del transporte público en la ciudad. Mientras tanto, las autoridades insisten en que toda modificación al sistema debe contar con respaldo técnico y legal.







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