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NOAA emite alerta por tormenta solar tras potente llamarada en el Sol

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) emitió este miércoles una alerta por tormenta solar, luego de detectar una intensa actividad en la superficie del Sol asociada a una llamarada solar y posibles eyecciones de masa coronal.

Según informó el Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA, a las 14:00 GMT se activó una alerta por una emisión de radiación de tipo II. Este tipo de fenómeno se produce en asociación con erupciones solares y suele indicar la presencia de una eyección de masa coronal vinculada a una llamarada, es decir, a la expulsión de grandes cantidades de plasma y campo magnético desde el Sol hacia el espacio.

El organismo detalló que la llamarada solar se originó aproximadamente a las 13:33 GMT. Se trató de una explosión breve pero intensa de radiación en la superficie solar, que generó una onda con una velocidad estimada de 893 kilómetros por segundo, lo que motivó el seguimiento inmediato por parte de los especialistas.

Un minuto después, a las 14:01 GMT, la NOAA emitió una segunda alerta, esta vez por emisiones de radiación de tipo IV. Este tipo de señales suele estar asociado a erupciones solares de mayor magnitud y a eyecciones de masa coronal intensas, capaces de provocar tormentas de radiación solar con posibles efectos sobre la Tierra.

Las tormentas solares se producen cuando el material expulsado por el Sol interactúa con el campo magnético terrestre. Aunque no representan un riesgo directo para la salud humana, sí pueden generar impactos en infraestructuras tecnológicas críticas. Entre los efectos más comunes se encuentran interferencias en sistemas de navegación GPS, fallas en comunicaciones por radio de alta frecuencia y alteraciones en los sistemas utilizados por la aviación.

Además, este tipo de eventos puede afectar el funcionamiento de satélites en órbita y, en situaciones extremas, dañar transformadores de redes eléctricas de alta tensión, lo que podría derivar en apagones de gran escala.

Como efecto colateral, las tormentas solares también pueden intensificar la actividad geomagnética y provocar la aparición de auroras boreales en latitudes poco habituales, alejadas de las regiones polares, un fenómeno visual llamativo que suele acompañar a estos episodios de alta actividad solar.

Las autoridades espaciales mantienen un monitoreo constante del evento para evaluar su evolución y los posibles impactos sobre la Tierra en las próximas horas o días.

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