El presidente ruso, Vladímir Putin, realizó este miércoles sus primeras declaraciones públicas sobre la situación internacional en 2026, en un discurso marcado por llamados al respeto del derecho internacional y la construcción de un nuevo orden mundial multipolar. Sin embargo, evitó criticar de forma directa al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pese a las recientes decisiones de Washington en escenarios como Venezuela, Irán o Groenlandia.
Putin se pronunció durante la ceremonia de recepción de cartas credenciales de más de una treintena de embajadores, celebrada en la Sala de Alejandro del Gran Palacio del Kremlin. En su intervención, advirtió que “decenas de países en todo el mundo sufren por el desprecio de sus derechos soberanos, por el caos y el desorden”, al carecer —dijo— de la fuerza y los recursos necesarios para defenderse.
Al igual que otros altos funcionarios rusos en los últimos días, el mandatario evitó mencionar por su nombre a Trump, quien recientemente calificó al presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, como el principal obstáculo para alcanzar la paz en ese país.
Contra “la ley del más fuerte”
Putin aseguró que la situación internacional continúa deteriorándose y que este escenario es innegable. “La paz no viene sola, sino que se construye cada día”, afirmó, al tiempo que denunció el agravamiento de conflictos antiguos y la aparición de nuevos focos de tensión.
En ese contexto, lamentó que la diplomacia esté siendo sustituida por “acciones unilaterales y muy peligrosas” y criticó lo que calificó como el “monólogo” de quienes, bajo “la ley del más fuerte”, consideran legítimo imponer su voluntad al resto del mundo. Sus declaraciones se producen casi cuatro años después de que ordenara la invasión de Ucrania, conflicto que sigue marcando la agenda geopolítica global.
El jefe del Kremlin instó a los países a respetar el derecho internacional como base para la construcción de “un nuevo y más justo orden mundial multipolar”, en el que cada nación pueda decidir su propio modelo de desarrollo y preservar su cultura y tradiciones sin injerencias externas.
Silencio sobre Irán y Venezuela
Pese a recibir las credenciales de embajadores de países de Asia Central y del mundo árabe —entre ellos Afganistán, Arabia Saudí, Líbano, Argelia e Israel—, Putin no hizo referencia directa a la situación en torno a Irán. Sí expresó, en cambio, su interés en un Afganistán “unido, independiente y pacífico”, libre de guerras, terrorismo y narcotráfico, al dirigirse al primer embajador del régimen talibán.
Tampoco mencionó la captura, el pasado 3 de enero, del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas especiales estadounidenses, pese a que lo recibió en mayo del año pasado en el Kremlin. No obstante, defendió con firmeza la soberanía de Cuba y reiteró el respaldo de Moscú a La Habana.
“Siempre hemos brindado y seguimos brindando asistencia y apoyo a nuestros amigos cubanos”, afirmó Putin, al señalar que Rusia y Cuba mantienen relaciones “verdaderamente sólidas y amistosas”. En la ceremonia también participaron los nuevos embajadores de Brasil, Colombia, Perú y Uruguay.
Llamado a una pronta paz en Ucrania
En relación con la guerra en Ucrania, Putin abogó por alcanzar “cuanto antes” un arreglo pacífico e insistió en la necesidad de reabrir el debate sobre una nueva arquitectura de seguridad global que contemple los intereses de todas las regiones.
Según el mandatario, Rusia ha planteado “variantes y decisiones racionales” que podrían satisfacer a países de América, Europa y Asia. Sin embargo, sostuvo que no todos los actores, incluido Kiev y las capitales que lo respaldan, están preparados para una solución duradera.
Putin reiteró que la crisis ucraniana es consecuencia del menosprecio prolongado a los intereses de Rusia y del incumplimiento de la promesa occidental de no ampliar la OTAN hacia el este. En este marco, el Kremlin se mostró dispuesto a recibir a los emisarios de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner, para discutir el plan de paz estadounidense.
Apertura condicionada hacia Europa
Durante la ceremonia, Putin también recibió las credenciales de diez embajadores europeos, entre ellos los de Francia, Italia, Portugal y Suecia. En su mensaje, se mostró abierto a un eventual restablecimiento de las relaciones con la Unión Europea.
“Rusia está dispuesta al restablecimiento del necesario nivel de relaciones”, señaló, aunque admitió que el diálogo político, empresarial y social con Europa se ha reducido al mínimo. A su juicio, esta situación no es responsabilidad de Moscú.
El presidente ruso expresó su deseo de que, con el tiempo, se retome una comunicación “normal y constructiva”, basada en el respeto mutuo y la consideración de las preocupaciones de seguridad de cada país.
Mientras tanto, el Ministerio de Exteriores ruso sí condenó el apresamiento de Nicolás Maduro, recordando su inmunidad, y criticó la injerencia exterior en Irán, aunque evitó pronunciarse sobre la represión de las protestas antigubernamentales en la República Islámica.







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