Irán anunció este viernes la reapertura total del estratégico estrecho de Ormuz para el tránsito de buques mercantes, en el marco del alto el fuego vigente en la región y pese a las persistentes tensiones con Estados Unidos.
El canciller iraní, Abás Araqchí, informó a través de la red social X que el paso marítimo permanecerá “totalmente abierto” hasta el próximo miércoles, fecha en la que concluye el acuerdo de cese de hostilidades.
Un paso clave para el comercio mundial
El estrecho de Ormuz es una de las rutas energéticas más importantes del planeta, por donde circula cerca del 20 % del petróleo mundial. Su apertura representa un alivio temporal para los mercados internacionales, que han seguido con preocupación la inestabilidad en la zona.
Según lo detallado por Araqchí, se ha establecido una ruta específica para garantizar la navegación: una vía de ingreso desde el mar de Omán hacia el golfo Pérsico, pasando por la isla de Larak, y otra de salida en sentido inverso.
Tregua en el Líbano y condiciones del acuerdo
La reapertura del estrecho se produce tras la entrada en vigor de un alto el fuego de diez días entre Líbano e Israel, resultado de negociaciones mediadas por Estados Unidos.
El cese de hostilidades en territorio libanés era una de las condiciones clave dentro del acuerdo más amplio alcanzado entre Washington y Teherán el pasado 8 de abril. No obstante, las autoridades libanesas han denunciado que los ataques israelíes continuaron incluso después del compromiso, dejando más de 2.200 víctimas mortales.
Persisten las tensiones con Washington
A pesar del anuncio iraní, el escenario sigue siendo complejo. Donald Trump confirmó que su país mantendrá el bloqueo naval sobre embarcaciones con origen o destino en puertos iraníes, una medida adoptada tras el fracaso de las negociaciones celebradas en Islamabad con mediación de Pakistán.
Este bloqueo contrasta con el compromiso asumido por Irán de permitir el libre tránsito por Ormuz, lo que evidencia la fragilidad del acuerdo y las diferencias aún no resueltas entre ambas naciones.
Un equilibrio inestable
Aunque la reapertura del estrecho supone una señal de distensión, expertos advierten que la situación sigue siendo volátil. La continuidad del alto el fuego y el cumplimiento de los compromisos por las partes involucradas serán determinantes para evitar una nueva escalada en una de las regiones más sensibles del mundo.
Por ahora, el flujo de petróleo y comercio internacional respira con cautela, pendiente de lo que ocurra en los próximos días.







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