Tras más de dos años de mesas técnicas y diálogo institucional, la Red Nacional de Recicladores del Ecuador (RENAREC), zona sur, solicita que se agilice la aprobación de la Ordenanza del Sistema de Reciclaje Inclusivo, una normativa considerada fundamental para dignificar el oficio y fortalecer la gestión de residuos en Cuenca.
El proyecto se encuentra actualmente en revisión dentro del directorio de la Empresa Municipal de Aseo (EMAC EP), paso previo a su tratamiento en el Concejo Cantonal. El documento recoge demandas históricas del sector, entre ellas el reconocimiento formal del trabajo de los recicladores de base, la creación de un Fondo de Reciclaje Inclusivo y la implementación de infraestructura adecuada para el acopio de materiales.
Bertha Chalco, subcoordinadora de la Red Sur, enfatizó que la propuesta no busca generar relación de dependencia laboral con el municipio, sino integrar a los recicladores dentro del sistema de gestión de residuos de manera formal.
“No pedimos un sueldo. Lo que buscamos es el reconocimiento de una labor que ya realizamos todos los días y que contribuye a reducir la carga del relleno sanitario”, señaló.
Chalco subrayó que este reconocimiento también permitiría mejorar la cadena de valor del reciclaje, evitando que los materiales recuperados terminen en manos de intermediarios que reducen su precio. “Queremos garantizar que el material reciclable se comercialice de forma justa y directa”, añadió.
Uno de los pilares de la ordenanza es la implementación de un sistema de recolección diferenciada desde los hogares, donde los ciudadanos entreguen los residuos reciclables directamente a los recicladores. Para ello, se ha desarrollado la aplicación móvil “Adri”, actualmente en fase piloto, que busca conectar a los usuarios con las asociaciones. Según Asunciona Torres, presidenta de la Asociación Solidarias del Sur Feria Libre, la expansión de esta herramienta dependerá del financiamiento disponible.
En cuanto a infraestructura, el proyecto contempla la creación de centros de acopio administrados por las propias asociaciones. Estos espacios permitirían optimizar procesos de almacenamiento, clasificación y comercialización, elevando la eficiencia del sistema.
Otro punto central es el fortalecimiento del Fondo de Reciclaje Inclusivo, destinado a reconocer económicamente la cantidad de material que los recicladores logran desviar del relleno sanitario. Actualmente, este fondo alcanza aproximadamente los 80.000 dólares anuales, pero su asignación depende de decisiones administrativas, lo que genera incertidumbre en el sector.
Carlos Orellana, director de la Comisión de Gestión Ambiental del Municipio, explicó que uno de los principales debates ha sido la definición jurídica del rol de los recicladores. Inicialmente se planteó incluirlos como parte del servicio público, pero esta figura implicaba procesos como concursos de méritos y oposición, además de una relación laboral directa con la EMAC EP.
“Para evitar conflictos legales, se descartó esa figura. No son empleados de la empresa, pero sí actores clave dentro del sistema integral de reciclaje”, precisó.
Desde el ámbito político, la concejala Rocío Juca informó que el documento está en revisión técnica y jurídica dentro de la empresa pública. Adelantó que la próxima semana se realizará una sesión de trabajo para analizar su contenido.
“El objetivo es asegurar que la ordenanza sea aplicable y esté alineada con la normativa nacional. Si no cumple estos requisitos, no podría avanzar en el proceso”, explicó, aunque se mostró optimista sobre su pronta aprobación.
Las cifras respaldan la urgencia de esta normativa. De acuerdo con datos de EMAC EP, el INEC y el Banco Mundial, en 2023 se reciclaron 1.802 toneladas de residuos en Cuenca. Este volumen evitó la emisión de 5.190 toneladas métricas de dióxido de carbono y redujo significativamente el traslado de desechos al relleno sanitario de Pichacay, equivalente a 224 camiones.
Mariela Robles, representante de la Alianza en el Desarrollo de la Mesa Cantonal, indicó que cerca de 1.000 toneladas corresponden al trabajo de recicladores organizados, a lo que se suma el aporte de recicladores independientes.
En la ciudad se identifican 236 recicladores asociados a RENAREC, quienes trabajan en jornadas extensas y variables. Algunos operan en turnos nocturnos, desde las 22:00 hasta las 05:00, mientras otros inician labores al amanecer y continúan hasta la noche.
El componente social también es determinante: el 64 % de los recicladores vive en condiciones de pobreza o pobreza extrema, y el 80 % de este sector está conformado por mujeres.
En este contexto, la aprobación de la ordenanza no solo representa un avance en la gestión ambiental, sino también un paso clave hacia la inclusión social y económica de uno de los sectores más vulnerables de la ciudad.







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