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Graves afectaciones por lluvias en Azuay y Loja: comunidades aisladas, vías colapsadas y sistemas de riego destruidos

Las intensas lluvias registradas durante dos días consecutivos en el sur del país han dejado un escenario de emergencia en varias parroquias rurales del cantón Santa Isabel (Azuay) y Paltas (Loja). En Santa Isabel, Shaglli y Cañaribamba son las más golpeadas: hay comunidades completamente incomunicadas, caminos intransitables, puentes colapsados y sistemas de riego destruidos, lo que agrava la crisis para cientos de familias dedicadas a la agricultura y ganadería.

Shaglli: 21 comunidades incomunicadas

La situación en Shaglli es crítica. La parroquia ha quedado aislada del centro cantonal debido a al menos cinco deslizamientos de tierra de gran magnitud registrados entre los sectores La Libertad y Saramaloma, sobre su principal vía de acceso. Las autoridades advierten que los daños podrían intensificarse, ya que continúan las lluvias y aún no se concluyen las evaluaciones en territorio.

Cañaribamba: más de 30 puntos críticos

En la vecina parroquia de Cañaribamba, se reportan al menos 30 puntos críticos, de los cuales 15 presentan complicaciones graves. Seis comunidades —Chauvín, Chacalo, Totoras, San Pedro Alto, San Pedro Bajo y Cebadillas— permanecen aisladas. El presidente de la Junta Parroquial, Ángel Malla, hizo un llamado urgente al Municipio de Santa Isabel y al Gobierno Provincial del Azuay para que articulen esfuerzos y envíen maquinaria pesada que permita recuperar la conectividad.

Uno de los sistemas de riego más importantes de la zona, el canal San Francisco, resultó seriamente afectado por los deslizamientos. Este canal abastece de agua a decenas de productores agrícolas que ahora se ven forzados a detener sus actividades.

Antigua vía Cuenca-Girón-Pasaje, colapsada

La antigua vía Cuenca-Girón-Pasaje también sufrió daños severos tras la crecida de la quebrada Azul. Un tramo de más de 80 metros colapsó completamente, dejando inutilizable la carretera, con excepción de un antiguo puente de rocas que resistió el embate de la corriente.

Reacción institucional y posible declaratoria de emergencia

Ante la magnitud de los daños, autoridades cantonales y provinciales se movilizaron el viernes para evaluar la situación y tomar decisiones urgentes. El prefecto del Azuay, Juan Cristóbal Lloret, señaló que la prioridad inmediata es “salvaguardar vidas, restablecer el acceso al agua potable y recuperar la conectividad”.

Lloret advirtió que los equipos disponibles no son suficientes para intervenir simultáneamente en todos los puntos críticos y que se dará prioridad a las zonas más afectadas. Desde Cuenca y otros cantones, como Oña, se movilizará maquinaria adicional.

Por su parte, la alcaldesa de Santa Isabel, Anabel Lalvay, informó que convocó al Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Cantonal, y que no se descarta una declaratoria oficial de emergencia, lo que permitiría canalizar recursos para atender a las familias damnificadas.

Aunque no se reportan víctimas mortales en Santa Isabel, existen viviendas e infraestructuras en riesgo, ante la posibilidad de nuevas precipitaciones.

En Loja, Paltas también sufre los estragos del temporal

En la provincia de Loja, el cantón Paltas enfrenta una situación similar. La parroquia Lauro Guerrero es la más golpeada por las lluvias, con viviendas destruidas, vías colapsadas y personas desaparecidas. El GAD Municipal informó que el cuerpo de una persona fue recuperado tras la remoción de escombros.

El COE Cantonal de Paltas se activó la tarde del viernes. Su presidente, el alcalde Darwin Díaz, pidió apoyo urgente del Gobierno Central para afrontar la emergencia.

Detalles clave de la emergencia

Las lluvias del miércoles y jueves provocaron la creciente de quebradas y deslizamientos de tierra.

Se destruyeron tramos del canal de riego San Francisco, clave para el riego agrícola en Cañaribamba.

Se reportan grandes pérdidas económicas por la imposibilidad de movilizar productos agrícolas hacia los mercados.

Las autoridades temen que el mal tiempo continúe, lo que podría agravar aún más los daños.

Las comunidades afectadas aguardan respuestas rápidas y efectivas de las autoridades nacionales y provinciales, en una lucha contrarreloj para restablecer la conectividad, proteger los medios de vida y evitar nuevas tragedias humanas.

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