Julio ha sido un mes crítico para los habitantes de Amaluza, quienes enfrentan una emergencia sostenida por los constantes deslizamientos que afectan la vía Paute–Guarumales–Méndez y ponen en riesgo viviendas, negocios y la conectividad de la zona con otras provincias.
El más reciente evento ocurrió la noche del sábado 19 de julio, cuando un nuevo aluvión provocado por el desbordamiento de la quebrada Guayaquil arrasó con todo a su paso a la altura del kilómetro 108. El lodo ingresó a tres viviendas, entre ellas la planta envasadora Agua Vidar, la cual resultó ser la más afectada. Afortunadamente, sus propietarios se encontraban en su vivienda, a unos 500 metros del sitio, al momento del desastre.
Según el primer informe del Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias (SNGRE), tres familias –10 personas en total– resultaron damnificadas y se encuentran albergadas temporalmente en casas de acogida. Además, un tramo de 110 metros de la carretera estatal permanece cerrado debido a la acumulación de lodo.
Reiteradas emergencias
La situación no es nueva para los habitantes de esta parroquia. Byron Rubio, alcalde de Sevilla de Oro, expresó mediante un video publicado en redes sociales la gravedad del suceso: “Hay bastantes pérdidas materiales. Estamos trabajando en la limpieza y esperamos habilitar el paso lo más pronto posible”.
La Prefectura del Azuay también intervino, enviando maquinaria pesada y personal técnico, a pesar de que la vía es competencia del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP).
El alcalde confirmó que el Comité de Operaciones y Emergencias (COE) Cantonal se mantiene activo. Se ha convocado una nueva sesión para el jueves 24 de julio, con el fin de evaluar las acciones ejecutadas hasta el momento y definir nuevas estrategias de respuesta ante las lluvias persistentes y los riesgos asociados.
Emergencia vial en la provincia
Los problemas de conectividad afectan a toda la provincia del Azuay, donde las principales rutas hacia Loja, el Oriente y la Costa presentan daños graves y cierres frecuentes por derrumbes y socavones.
En la vía a Loja, los problemas se agravan tras el tramo de Oña, especialmente en sectores de Saraguro, San Lucas y Santiago, donde el pasado 16 de julio se produjo un fuerte deslizamiento en El Sayo. Las labores de limpieza siguen en marcha.
En cuanto a las rutas hacia el Oriente, las vías Gualaceo–Limón, Sígsig–Gualaquiza y Paute–Méndez enfrentan deslizamientos constantes, siendo la primera la única que se mantiene abierta con regularidad.
Los accesos a la Costa tampoco están exentos de dificultades. Tanto la Cuenca–Girón–Pasaje como la Cuenca–Molleturo–El Empalme presentan puntos críticos que empeoran con cada jornada de lluvia. En el caso de la ruta a Pasaje, una empresa pública realiza trabajos de bacheo en el tramo Cuenca–Santa Isabel.
Detalles clave:
- Dos aluviones de gran magnitud se han registrado en Amaluza solo en julio.
- No se reportan víctimas humanas, aunque los daños materiales son considerables.
- El COE Cantonal mantiene vigente la alerta por la temporada invernal y sus efectos sobre la red vial.
- Las autoridades locales insisten en la falta de maquinaria para responder adecuadamente a la emergencia.
La población de Amaluza y gran parte del Azuay continúa bajo presión por una situación que exige coordinación interinstitucional, atención urgente del Estado y una planificación de largo plazo frente a los efectos del cambio climático y la vulnerabilidad territorial.







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