En un hecho histórico para el desarrollo económico y tecnológico del país, Cuenca será la sede de la primera zona franca tecnológica del Ecuador. El anuncio oficial se realizó este martes 13 de agosto en las instalaciones del Centro de Investigación, Innovación y Transferencia de Tecnología (CIITT) de la Universidad Católica de Cuenca, donde también se firmó un memorando de entendimiento que marca el inicio formal del proyecto.
El acuerdo fue suscrito entre la Universidad Católica de Cuenca, la Cámara de Industrias, Producción y Empleo de Cuenca (CIPEM) y el Ministerio de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca (MPCEIP), consolidando una alianza estratégica entre el Estado, la academia y el sector privado.
Un polo de desarrollo tecnológico en el Austro
La zona franca tecnológica se construirá en un terreno de tres hectáreas ubicado en la parroquia Ricaurte. El complejo incluirá laboratorios, centros de datos e instalaciones destinadas a la investigación y desarrollo. Asimismo, contará con la asesoría técnica de expertos provenientes de Emiratos Árabes Unidos, una de las naciones líderes a nivel mundial en inteligencia artificial.
Durante la ceremonia, el presidente de la República, Daniel Noboa, destacó la importancia estratégica del proyecto. “Nuestro objetivo es consolidar una zona franca altamente competitiva en la región, capaz de generar empleo calificado y ofrecer oportunidades reales a los jóvenes ecuatorianos, especialmente en programación y desarrollo tecnológico”, afirmó.
Noboa subrayó que esta iniciativa permitirá diversificar la matriz productiva del país: “De esta zona franca surgirán servicios tecnológicos con potencial de exportación, abriendo nuevos mercados para el talento ecuatoriano”.
Empresas comprometidas con el proyecto
Sofía Arce, directora ejecutiva de CIPEM, anunció que cinco empresas locales ya han confirmado su participación inicial en el proyecto, y se espera que más compañías —tanto nacionales como extranjeras— se sumen conforme avance la construcción de la infraestructura.
“El objetivo es crear un ecosistema donde se desarrollen soluciones tecnológicas de alto nivel, incluyendo software e inteligencia artificial”, explicó Arce.
Enrique Pozo, rector de la Universidad Católica de Cuenca, destacó el rol clave de la academia en este proceso. “Nuestros estudiantes e investigadores tendrán la oportunidad de participar directamente en el desarrollo de tecnologías, pasando de ser consumidores a productores y exportadores de innovación”, señaló.
Incentivos fiscales y ventajas competitivas
La zona franca tecnológica contará con un atractivo régimen tributario para estimular la inversión:
- Exoneración del Impuesto a la Renta durante los primeros cinco años
- Tarifa preferencial del 15 % a partir del sexto año
- Exoneración de IVA, Impuesto a la Salida de Divisas (ISD) y aranceles aduaneros
Estas condiciones, junto con la ubicación estratégica de Cuenca —una ciudad reconocida por su capital humano calificado y altos estándares de seguridad—, hacen de este proyecto un polo atractivo para empresas tecnológicas que buscan establecer operaciones en América Latina.
Hacia un nuevo modelo de desarrollo
La creación de esta zona franca marca un hito en la política industrial y tecnológica del país. La sinergia entre el gobierno, las universidades y el sector privado apunta a posicionar al Ecuador como un referente en innovación en la región.
“El futuro de la economía ecuatoriana debe estar basado en el conocimiento, y esta zona franca es un paso firme hacia ese objetivo”, concluyó el presidente Noboa.
Se espera que el proyecto, una vez en operación, atraiga la atención de empresas multinacionales, impulse la formación de talento digital y fortalezca la competitividad del Azuay en sectores de alto valor agregado.







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