En los últimos días, varios mercados de la ciudad de Cuenca se han visto afectados por una creciente preocupación entre los comerciantes y la ciudadanía. La razón de esta alarma: la escasez y el aumento significativo de precios en productos básicos como el verde, el plátano, la yuca, el tomate y la cebolla, entre otros.
Elvira Saquinaula, vendedora con 40 años de experiencia en el mercado 10 de Agosto, narró la difícil situación que atraviesan los vendedores. «Antes compraba un saco de naranja con entre 180 y 200 unidades por 10 dólares; hoy cuesta 15», aseguró. Esta no es la única variación preocupante. Productos como el plátano y el verde, que provienen de la Costa ecuatoriana, también han visto un incremento notable, pasando de venderse tres o cuatro unidades por dólar a un precio de 0,50 dólares por unidad.
En la segunda planta del mismo mercado, una comerciante oriunda de Otavalo, que prefirió mantenerse en el anonimato, también mostró su inquietud por la escalada de precios. «Esta semana, el saco de zanahorias llegó a 48 dólares, cuando hace quince días costaba 35. El pepino subió de 18 a 27 dólares», explicó, visiblemente preocupada por la crisis que afecta su actividad. La comerciante agregó que, debido a la situación, los vendedores ya no pueden elegir los mejores productos, sino que deben adquirir lo que esté disponible para continuar abasteciendo a sus clientes.
El impacto del paro y el alza del diésel
Diego Cedillo, director de Mercados de Cuenca, recorrió varios de los principales mercados y plataformas de la ciudad para evaluar la situación. Aunque afirmó que no existe un desabastecimiento total de productos, reconoció que los precios han aumentado considerablemente, especialmente en aquellos productos que provienen de otras provincias del país.
«La crisis del paro nacional, junto con la eliminación del subsidio al diésel, ha incrementado los costos de transporte, lo que a su vez ha impactado en el precio final de los productos», detalló Cedillo. El director explicó que los comerciantes adquieren los productos directamente de los productores que llegan desde la Costa, el norte de la Sierra y la Amazonía, lo que implica que cualquier alteración en el transporte afecta directamente a los precios.
A pesar de la preocupación, Cedillo indicó que en los siete mercados de Cuenca, aún se mantiene una disponibilidad razonable de productos de primera necesidad, aunque no se puede prever cuánto tiempo más se mantendrá esta situación debido a la incertidumbre generada por la duración del paro y el cierre de carreteras.
Recomendaciones para la ciudadanía
Cedillo instó a la ciudadanía a abastecerse con responsabilidad para evitar la especulación de precios. «Sabemos que ciertos productos han aumentado su valor, pero esto no es culpa de los vendedores, sino de los productores, quienes aseguran que el alza del combustible ha dificultado el transporte», subrayó. En este contexto, el director de Mercados resaltó la importancia de mantener la calma y evitar conductas que exacerben aún más la crisis.
Actualmente, en Cuenca operan siete mercados, siete plataformas itinerantes y cuatro plazas, y según el director, la comercialización de productos se mantiene en condiciones normales. Sin embargo, la situación sigue siendo incierta y dependerá del desarrollo de los próximos días, especialmente en relación con el paro y los efectos de las medidas de transporte.
La situación en los mercados de Cuenca refleja una realidad compleja que afecta tanto a los comerciantes como a los consumidores, quienes deberán adaptarse a un panorama de precios al alza y un futuro incierto.







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