La Plaza Central de San Joaquín se convirtió el domingo 26 de octubre en el epicentro del sabor y la tradición. Bajo amplias carpas instaladas por el gobierno local, el corazón de la parroquia se transformó en un gran patio de comidas, donde el humo de las parrillas, el aroma de las brasas y el entusiasmo de los asistentes dieron vida al Segundo Festival de las Carnes Asadas.
Desde las primeras horas de la mañana, decenas de emprendedores instalaron sus puestos con parrillas de distintos tamaños para preparar el plato más emblemático de la zona: las inconfundibles carnes asadas, acompañadas de motepillo, motesucio, papas cocidas, ensalada y una generosa porción de ají. Los precios, accesibles para todos los bolsillos, oscilaron entre los cinco y quince dólares, según el tipo de corte y el punto de cocción elegido.
Tradición y sabor
El evento, organizado por la Junta Parroquial de San Joaquín, buscó rescatar las recetas tradicionales y promover el intercambio de saberes culinarios entre generaciones. Ni el fuerte sol ni las altas temperaturas impidieron que jóvenes, adultos y personas mayores se reunieran alrededor del fuego para mantener viva una de las costumbres gastronómicas más queridas del lugar.
Entre los stands más visitados estuvo el de Marco Guerrero, propietario del restaurante Goloso Sport, quien preparó carnes y chorizos al carbón para los cientos de visitantes que se acercaban atraídos por el aroma irresistible. “Aprendí este oficio desde niño, viendo a mi abuela cocinar para toda la familia. Hoy lo hago junto a mi esposa e hijas, y es un orgullo seguir con esta tradición”, contó Guerrero mientras avivaba las brasas.
Un espacio para el emprendimiento
El festival también fue una vitrina para nuevos talentos gastronómicos. Ronaldo Guarango, de 26 años, participó mostrando su técnica para preparar las carnes asadas, la misma que utiliza en su restaurante Pircón, ubicado en el sector de Barabón. “En San Joaquín se preparan las mejores carnes. Esta parroquia tiene un gran potencial agrícola y turístico, y debemos aprovecharlo para fortalecer la economía local”, aseguró.
Otro de los protagonistas fue Jhon Quezada, de 53 años, reconocido por su negocio familiar Morlaco Tradicional. Con una maestría en gastronomía y varios premios por su dedicación culinaria, Quezada destacó la importancia de mantener vivas las recetas heredadas de los abuelos. “La carne asada no solo es un plato, es parte de nuestra identidad”, expresó.
Identidad y desarrollo local
La parroquia San Joaquín, conocida por su riqueza agrícola y su espíritu emprendedor, ha logrado posicionarse como un destino gastronómico en crecimiento. Sus corredores culinarios, donde se pueden degustar desde platos tradicionales hasta innovadoras fusiones, atraen cada vez a más visitantes de la ciudad, la provincia e incluso de la Costa.
El festival no solo dejó satisfechos a los paladares, sino que también impulsó la economía local, generando ingresos para los pequeños negocios y fortaleciendo la identidad de la comunidad.
Reconocimientos y cierre festivo
Al finalizar la jornada, las autoridades locales entregaron tres reconocimientos a los mejores stands por su creatividad, sabor y presentación. En total, diez emprendedores participaron de esta segunda edición, que culminó con la presentación artística de Patty Ray y la banda 24 de Mayo, quienes pusieron el toque musical a una jornada llena de tradición, sabor y alegría.
DETALLES DEL EVENTO
- 3 reconocimientos entregados a los mejores stands de carnes asadas.
- 10 emprendedores participaron en el festival gastronómico.
- Cierre artístico a cargo de Patty Ray y la banda 24 de Mayo.
San Joaquín reafirma así su título de “tierra de sabor y tradición”, donde la carne asada no solo alimenta el cuerpo, sino también el orgullo y la identidad de su gente.







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