El número de conductores detenidos por manejar bajo los efectos del alcohol aumentó un 25,3 % en Cuenca entre enero y septiembre de 2025, según datos de la Empresa Pública de Movilidad (EMOV EP).
Durante ese periodo se registraron 1.377 detenciones, frente a las 1.099 contabilizadas en los mismos meses del año anterior. Solo en enero, los casos se duplicaron: pasaron de 69 en 2024 a 149 en 2025.
Accidente múltiple en Baños
Uno de los hechos más recientes ocurrió la noche del 24 de octubre de 2025, en la parroquia Baños. Un bus de transporte urbano, conducido por un chofer en estado de embriaguez, provocó un accidente múltiple que afectó a 11 vehículos y dejó dos personas heridas, una de ellas sometida a una intervención quirúrgica.
El siniestro se produjo alrededor de las 21:30 en la avenida Ricardo Durán. El conductor del bus presentó un nivel de 3,06 gramos de alcohol por litro de sangre y fue detenido en flagrancia.
En la audiencia de formulación de cargos, la Fiscalía de Flagrancia imputó a Luis Rolando L. G. como presunto autor directo del delito tipificado en los artículos 379 y 380 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), que sancionan las infracciones de tránsito con resultado de lesiones y daños materiales.
La defensa solicitó medidas alternativas a la prisión preventiva, alegando arraigo domiciliario y disposición a reparar los daños. Sin embargo, el Juez de Garantías Penales ratificó la detención por flagrancia y ordenó su ingreso al Centro de Privación de Libertad de Azogues.
El magistrado rechazó además la medida cautelar de retención del vehículo, al no comprobarse que el automotor perteneciera al procesado. El caso continuará bajo trámite ordinario, con un plazo inicial de 30 días para la instrucción fiscal.
Preocupación en el sector del transporte
El accidente encendió las alertas en el gremio del transporte urbano. Diego Idrovo, presidente de la Cámara de Transporte de Cuenca, expresó su preocupación por el hecho y señaló la necesidad de reforzar los mecanismos de selección y control de los conductores.
“Actualmente las operadoras son las encargadas de evaluar a los choferes, verificar su idoneidad y remitir los informes a la Cámara, que valida la documentación antes de emitir las tarjetas de habilitación”, explicó.
Tras el siniestro, Idrovo anunció que se analiza la posibilidad de incorporar evaluaciones psicológicas y otras pruebas complementarias para el ingreso de nuevos choferes. No obstante, reconoció que no existe presupuesto dentro del esquema tarifario para implementar controles de alcoholemia permanentes.
“Las pruebas de alcoholemia continuas son inviables por costos y porque esa competencia corresponde a la EMOV EP. Sin embargo, queremos ser corresponsables en buscar soluciones”, afirmó.
El dirigente aclaró que el bus involucrado no se encontraba en servicio al momento del accidente, ya que el conductor se dirigía a su lugar de descanso.
“Es difícil estar detrás de cada chofer. Cada quien sabe lo que debe o no debe hacer, pero esto nos obliga a revisar nuestros procedimientos”, subrayó.
Durante este año, la Cámara ha desarrollado capacitaciones sobre tolerancia cero al alcohol, uso responsable del celular y seguridad vial.
Controles y vacíos legales
La EMOV EP informó que ejecuta 17 operativos diarios de control de tránsito —siete en la mañana, siete en la tarde y tres en la noche—, además de dos controles semanales en parroquias como Baños, El Valle y Ricaurte.
Por su parte, William Sangolquí, juez de la Unidad Judicial de Tránsito de Cuenca, cuestionó la redacción del COIP al señalar que presenta inconsistencias que complican la aplicación de sanciones.
“El COIP está tan mal elaborado en materia de tránsito que los jueces debemos remitirnos a otros artículos para determinar las penas”, afirmó.
Como ejemplo, explicó que el artículo 379 sanciona las lesiones en accidentes de tránsito con hasta nueve años de prisión, mientras que por muerte la pena puede ser de cinco años, lo que evidencia un error en la proporcionalidad de las sanciones.
Sangolquí lamentó que las reformas al COIP no hayan corregido esos vacíos por falta de una base técnica y la participación de operadores judiciales especializados.
En lo que va de 2025, el juez ha procesado a más de 450 personas por conducir en estado de embriaguez, una cifra que en 2024 bordeó los 700 casos. La mayoría de infractores son jóvenes entre 20 y 35 años.
Los jueces de tránsito de Cuenca procesan semanalmente entre 70 y 100 personas por este tipo de contravenciones.
Sangolquí advirtió que algunos casos terminan en impunidad debido a prácticas dilatorias.
“Hay conductores que abandonan el país y esperan la prescripción del delito, que puede darse entre cinco y diez años. Eso es preocupante”, concluyó.







Sé el primero en comentar