Pulsa «Intro» para saltar al contenido

Inamhi advierte descenso nocturno de temperaturas y días más cálidos en Cuenca

El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) emitió una alerta por la marcada variación térmica que atraviesan la Sierra y provincias como Azuay, donde se registra un notorio descenso de las temperaturas durante la noche y un incremento del calor en horas del día.

En los últimos días, los habitantes de la región han experimentado un sol más intenso y prolongado. De acuerdo con el organismo, este comportamiento climático se mantendrá a lo largo de diciembre, en contraste con las lluvias constantes que marcaron los meses anteriores.

Aunque el ambiente es mayormente seco, el Inamhi prevé la presencia de lluvias puntuales tanto en la Sierra como en la Costa, zonas donde predominarán los cielos parcialmente nublados y la baja probabilidad de precipitaciones de alta intensidad.

Impactos en cultivos y ganado

El instituto advirtió que la combinación de bajas temperaturas y fuerte radiación solar puede afectar a los cultivos ubicados por encima de los 2.800 metros sobre el nivel del mar, especialmente por la posibilidad de heladas o escarchas. El ganado sin refugio también podría sufrir estrés térmico, y la población más expuesta corre riesgo de presentar afecciones respiratorias.

Las provincias más vulnerables serán Chimborazo, Cotopaxi, Pichincha, Tungurahua, Azuay y Cañar. En Imbabura y Loja se prevén efectos más moderados.

Causas del fenómeno

Este escenario responde al ingreso de masas de aire frías y secas en los niveles altos y medios de la tropósfera, provenientes del oeste y suroeste del continente. Dichas masas están siendo transportadas por dos sistemas ciclónicos: uno ubicado frente a las costas de Colombia y otro frente a Perú, este último catalogado como una depresión aislada en niveles altos.

La llegada de estos sistemas provoca cielos despejados y una mayor pérdida de calor por radiación durante la noche, intensificando el frío nocturno y potenciando la presencia de días con sol fuerte.

Radiación UV extremadamente alta en Azuay

En la región interandina, particularmente en Azuay, se esperan niveles muy altos de radiación ultravioleta (UV) durante diciembre. El Inamhi reporta que el Índice de Radiación Ultravioleta (IUV) alcanza el nivel 11, considerado extremadamente alto. Por ello, se recomienda evitar la exposición directa entre las 10:00 y las 15:00.

Cuenca, situada a 2.550 metros sobre el nivel del mar, es una de las ciudades más expuestas a la radiación UV. La intensidad aumenta especialmente entre las 10:00 y las 14:00, cuando el sol incide de manera más directa.

Una transición hacia la temporada seca

Karla Fajardo, ingeniera en medio ambiente, explicó que estas condiciones reflejan un proceso de transición hacia la temporada seca en los Andes ecuatorianos, fenómeno que podría extenderse en las próximas semanas.

La especialista enfatizó que la agricultura enfrenta desafíos adicionales, ya que los caudales para riego están disminuyendo. “Los agricultores deben optimizar el uso del agua; lo ideal es implementar sistemas de riego tecnificado para evitar pérdidas”, señaló.

Según Fajardo, este año se evidenció un cambio notable en los patrones climáticos del Azuay. Tradicionalmente, la región registra una temporada húmeda entre febrero y mayo, seguida de una etapa seca entre agosto y septiembre. No obstante, los ciclos hidrológicos se han visto alterados. “Tuvimos una sequía prolongada en 2024, seguida de periodos de lluvias intensas en 2025”, afirmó.

La sequía histórica que golpeó a Cuenca

Cuenca vivió en 2024 una de las sequías hidrológicas más severas de su historia, con 160 días de estiaje continuo que derivaron en escasez de agua potable y la desecación de varios tramos de sus ríos. La emergencia concluyó el 20 de diciembre, luego de meses de racionamientos severos.

Durante la crisis, la Empresa de Telecomunicaciones, Agua Potable y Alcantarillado (ETAPA EP) del Municipio de Cuenca activó un plan de contingencia debido a la drástica reducción de los caudales que abastecen a la ciudad. El río Tomebamba descendió incluso por debajo de 0,60 metros cúbicos por segundo (m³/s), cuando su caudal normal es cercano a los 6,5 m³/s, afectando los sistemas de captación.

El prolongado estiaje también impactó al sector ganadero. La falta de pastizales redujo la disponibilidad de alimento para el ganado, con lo cual la producción lechera cayó de manera considerable.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *