En los primeros días de diciembre, Cuenca ha experimentado un giro brusco en sus condiciones climáticas. Tras varias semanas marcadas por lluvias constantes, la ciudad enfrenta ahora jornadas con una intensa radiación ultravioleta, contrastadas por noches y madrugadas particularmente frías. Aunque, según ETAPA EP, es habitual que las precipitaciones disminuyan hacia esta época del año, lo que no es propio de la temporada es la marcada diferencia entre el calor diurno y el frío nocturno.
La mañana del 8 de diciembre sorprendió a la ciudadanía con una temperatura mínima de 3,9 grados centígrados en la zona urbana. En sectores más elevados, como el Parque Nacional Cajas, el termómetro descendió aún más, alcanzando los 1,8 grados.
Este comportamiento extremo del clima ha tenido consecuencias directas. Rigoberto Guerrero, técnico de ETAPA EP, informó que las condiciones actuales han favorecido la aparición de al menos 15 incendios forestales en distintos puntos del cantón.
“Hacemos un llamado a las personas a que no realicen quemas de maleza ni de basura; las condiciones climáticas facilitan la propagación del fuego”, advirtió Guerrero, insistiendo en la necesidad de prevenir cualquier práctica que pueda detonar emergencias ambientales.
Los pronósticos, añadió el especialista, indican que Cuenca no registrará lluvias durante esta semana, y este escenario podría extenderse hasta enero de 2026, lo que mantiene en alerta a los organismos de control.
¿Por qué ocurre este clima extremo?
Guerrero explicó a El Mercurio que el aumento de la radiación y las altas temperaturas durante el día responden a la ausencia de cobertura nubosa sobre la ciudad. Este fenómeno, combinado con noches despejadas, favorece un rápido descenso térmico durante la madrugada, agudizando el contraste.
El cambio repentino mantiene en vigilancia tanto a ETAPA EP como a los grupos de rescate, que monitorean dos frentes principales: la posibilidad de incendios forestales en zonas sensibles como el Cajas y el comportamiento de los caudales de los ríos cuencanos.
Por ahora, los ríos se mantienen dentro de sus niveles normales, aunque las autoridades advierten que la situación podría variar si se prolonga el periodo sin lluvias.







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