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Nuevo aeropuerto de Cuenca

La discusión sobre el futuro aeroportuario de Cuenca suma un nuevo capítulo. En medio de la disputa latente entre el Gobierno central y el Municipio por liderar la construcción de una nueva terminal aérea, la ciudad dio un paso concreto: la contratación de un estudio preliminar de factibilidad para analizar el emplazamiento del nuevo aeropuerto en la parroquia Tarqui.

El estudio, que tiene un costo de 20.000 dólares, está a cargo de una firma canadiense especializada en planificación aeroportuaria. Aunque no se reveló el nombre de la empresa, José Luis Aguilar, director de la Corporación Aeroportuaria de Cuenca (Corpac), señaló que se trata de una consultora recomendada por el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI), organismo que agrupa a las principales terminales aéreas del mundo.

15 meses de datos meteorológicos

Desde hace 15 meses, una estación meteorológica principal y dos complementarias —instaladas al norte y al sur del área prevista para la pista— recopilan información en Tarqui, parroquia rural donde se proyecta la nueva infraestructura.

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Estas estaciones miden al menos diez parámetros determinantes para la aviación: dirección y velocidad de los vientos, intensidad de las ráfagas, frecuencia de neblina, altura de nubes, niveles de precipitación, entre otros. La información permitirá identificar posibles alertas técnicas sobre la viabilidad del sitio.

Aguilar enfatizó que el informe que se entregará será “preliminar”. Las normas y recomendaciones internacionales en aeronáutica establecen que un estudio integral de esta naturaleza requiere entre tres y cuatro años de recopilación continua de datos para garantizar resultados plenamente confiables. No obstante, la primera fase permitirá contar con indicios clave para la toma de decisiones.

“Con la primera data vamos a poder decir si hasta ahora todo va bien o si existe alguna alerta”, explicó el funcionario.

La expectativa es que el informe inicial esté listo entre abril y mayo próximos.

La urgencia de un nuevo aeropuerto

Uno de los factores que impulsa el proyecto es la ubicación del actual Aeropuerto Mariscal La Mar, emplazado en plena zona urbana. Sus limitaciones operativas —especialmente para ampliar rutas y operaciones de mayor alcance— restringen el crecimiento intercontinental y condicionan la proyección futura de la ciudad.

El objetivo es que la nueva terminal tenga carácter internacional. Para ello, el estudio analizará aspectos como la orientación de la pista, accesos terrestres, compatibilidad con el espacio aéreo circundante y el impacto en el entorno urbano.

Además, se elaborará una propuesta de diseño del espacio aéreo, incluyendo rutas de aproximación y despegue, junto con informes técnicos específicos que evaluarán la viabilidad aeronáutica, aeroportuaria, ambiental y financiera.

La metodología contempla una evaluación integral de variables meteorológicas, topográficas y socioeconómicas que puedan incidir en la sostenibilidad del proyecto.

Mientras tanto, las tres estaciones meteorológicas continuarán recopilando información durante al menos tres o cuatro años más, independientemente del informe preliminar que se presentará en los próximos meses.

Inspección clave para conexión con Galápagos

En paralelo a la planificación del nuevo aeropuerto, el director de Corpac anunció que este lunes se realizará la última inspección al Aeropuerto Mariscal La Mar para obtener la certificación de la Agencia de Bioseguridad de Galápagos. Este requisito es fundamental para la inauguración de la conexión aérea directa entre Cuenca y las islas.

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Entre los requerimientos cumplidos consta la implementación de un sistema de control fitosanitario destinado a evitar el traslado de plagas hacia el archipiélago. Asimismo, se adecuaron oficinas para el cobro de la tasa de ingreso a Galápagos, trámite que será gestionado por el Consejo de Régimen Especial de las islas.

Otra de las adecuaciones incluye una zona especializada para el escaneo de equipaje, con el fin de impedir el transporte de objetos prohibidos, alimentos no autorizados o animales vivos.

De esta manera, mientras Cuenca proyecta su futuro aeroportuario a largo plazo en Tarqui, el aeropuerto actual se ajusta a exigencias inmediatas para ampliar su conectividad nacional. La definición sobre quién liderará la construcción del nuevo aeropuerto sigue abierta, pero los estudios técnicos ya están en marcha.

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