La provincia del Azuay contabiliza 10 muertes violentas en lo que va de 2026, de acuerdo con cifras oficiales de la Policía Nacional del Ecuador. La mayoría de los casos se han concentrado en la zona norte de la jurisdicción, donde el pasado fin de semana se registró un nuevo hecho de sangre que ha generado alarma entre los moradores.
La víctima fue identificada como John Fuentes, de 30 años, conocido con el alias de “Locutor”, quien fue asesinado en el sector de Las Orquídeas, parroquia Hermano Miguel. El ataque ocurrió en la vía pública y, por sus características, estaría vinculado a la modalidad de sicariato.
Según informó el jefe policial Danilo Barriga, el crimen estaría relacionado con una presunta disputa de territorio por microtráfico de droga. La víctima recibió varios disparos, lo que refuerza la hipótesis de un ataque planificado.
Antecedentes judiciales
De acuerdo con información policial, Fuentes era investigado por tenencia de sustancias sujetas a fiscalización. El proceso se tramitaba en el cantón Naranjal, donde debía presentarse periódicamente como parte de medidas sustitutivas. El pasado viernes acudió a cumplir con esa disposición judicial. Además, pesaba sobre él una prohibición de salida del país.
La mañana del lunes, en el sitio donde ocurrió el asesinato, apareció pintado un corazón blanco con el sobrenombre de “Locutor”. También se colocaron velas en señal de duelo. Vecinos señalaron que el fallecido residía en el barrio junto a su madre.
Plantón por seguridad
Frente a la creciente ola de violencia, moradores de la parroquia Hermano Miguel han convocado para este martes a un plantón para exigir mayor seguridad y presencia institucional.
Miriam Ávila, presidenta barrial, indicó que la convocatoria cuenta con el respaldo de varios de los 45 barrios que integran la parroquia. “Necesitamos vivir en paz. La delincuencia nos está invadiendo y pedimos mayor presencia policial y patrullajes permanentes”, manifestó.
La concentración está prevista para las 20:00 en la casa comunal de Las Orquídeas. Desde allí, los participantes se dirigirán hasta la Unidad de Policía Comunitaria del sector para expresar su preocupación y demandar acciones concretas.
Viviendas abandonadas y temor vecinal
La preocupación también alcanza a Los Trigales, otro sector de la parroquia, donde los residentes advierten que varias viviendas abandonadas se han convertido en espacios utilizados por personas vinculadas a actividades ilícitas, especialmente durante la noche.
Paul Calle, dirigente barrial, solicitó la intervención de las autoridades municipales en los inmuebles que pertenecen al Cabildo y que, según dijo, actualmente son utilizados como guaridas para la delincuencia. “Es necesario recuperar los espacios públicos y demoler las estructuras que representan riesgo”, señaló.
Los habitantes aseguran que han conformado brigadas barriales que realizan rondas preventivas cada 15 días, en horas de la madrugada. Sin embargo, consideran que estos esfuerzos no son suficientes sin el respaldo de la Policía y de la Guardia Ciudadana.
En el sector, según relatan los vecinos, se han reportado delitos como microtráfico de drogas, presuntas disputas de territorio, robos a personas y viviendas, así como consumo de sustancias en espacios públicos, principalmente en horas nocturnas.
Dolores Chaca expresó que la inseguridad es constante y que han solicitado en reiteradas ocasiones la intervención municipal en casas abandonadas. “Vivimos con miedo. Hemos pedido que derriben esas viviendas que sirven de refugio para ladrones, hemos hablado hasta con el propio Alcalde, pero no hacen nada”, afirmó.
Mientras avanzan las investigaciones por el asesinato de Fuentes, la comunidad insiste en que la respuesta institucional debe ser inmediata para frenar la violencia y evitar que el número de muertes violentas continúe en aumento en la provincia.







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