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Debate por alza en tarifa del transporte urbano agita Cuenca: gremio pide ajuste técnico, ciudadanía rechaza impacto social

El debate en torno a una posible alza en la tarifa del transporte urbano en Cuenca ha escalado en intensidad. Este sábado 10 de mayo, la Cámara de Transporte de Cuenca (CTC) organizó un conversatorio que reunió a dirigentes gremiales, representantes de parroquias rurales y ciudadanos, con el fin de socializar los resultados del estudio técnico elaborado por la Empresa Pública de la Universidad de Cuenca, el cual propone una nueva estructura tarifaria para el sistema de buses urbanos.

El documento —entregado en 2024— evalúa los costos operativos del servicio y sugiere tres escenarios, con tarifas entre 44 y 47 centavos, dependiendo del crecimiento poblacional y la demanda. No obstante, la propuesta final recomienda una tarifa técnica de 40 centavos, lo que representa un incremento del 33 % sobre la tarifa actual de 30 centavos, subsidiada parcialmente por el Municipio desde 2021.

Christian León, gerente de la CTC, explicó que el estudio, de más de 900 páginas, no contempla adecuadamente los costos operativos reales. “El mantenimiento, las reparaciones mayores, los sueldos, el combustible… todo ha subido. Operamos con pérdidas desde hace años”, afirmó.

La ciudadanía, sin embargo, expresó un rechazo rotundo a la posibilidad de encarecer el pasaje. Graciela Estrella, presidenta de la Federación de Barrios de Cuenca, denunció que el evento fue un intento por legitimar una subida de tarifas sin escuchar a los usuarios. “No se puede decidir entre cuatro paredes lo que afecta al bolsillo del pueblo”, reclamó, al tiempo que cuestionó el gasto público en campañas y eventos oficiales.

Durante el encuentro, los asistentes denunciaron problemas en el servicio: ausencia de rutas, frecuencia irregular, escasa cobertura en sectores rurales como Sayausí, Despacho o Santa Rosa, y buses deteriorados. Juan Bustillos, ciudadano, expresó: “Si el bus pasara puntualmente, lo usaríamos más. Pero la gente ha optado por comprar carro”.

Desde el Observatorio Ciudadano, Carlos Lozano lamentó la falta de datos clave en la presentación, como cobertura por línea o tiempos de recorrido, y señaló la ausencia de un plan maestro de transporte en los instrumentos de planificación urbana como el PDOT y el PUGS.

Los transportistas, por su parte, aseguraron estar dispuestos a discutir un esquema de tarifa diferenciada con subsidios focalizados para los sectores vulnerables, aunque insisten en que el sistema es insostenible sin una actualización general. Diego Idrovo, presidente de la CTC, recordó que la tarifa no ha sido revisada desde 2018, a pesar del alza del 75 % en combustibles y otros insumos. “No pedimos un aumento arbitrario, sino un ajuste técnico”, insistió.

Idrovo advirtió que, si el alcalde Cristian Zamora y el Concejo Cantonal no definen una nueva tarifa en los próximos días, se tomarán decisiones desde las bases del gremio, lo que podría afectar la operatividad del servicio. “No se puede garantizar el transporte público sin equilibrio económico”, sentenció.

Actualmente, el Municipio contempla una partida de 3,5 millones de dólares para subsidios en 2025 y espera acceder al Registro Social para determinar a los beneficiarios, especialmente en los quintiles 1 y 2.

La discusión queda abierta y sin consenso, con una tensión creciente entre la necesidad de asegurar un sistema de transporte sostenible y la exigencia de proteger a los sectores más vulnerables del impacto económico de un posible aumento tarifario.

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