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Nulti celebra su tradición con el Festival del Choclo: gastronomía, cultura y orgullo campesino

La parroquia de Nulti, ubicada en el cantón Cuenca, volvió a rendir homenaje a su herencia agrícola y gastronómica con la quinta edición del Festival del Choclo, una celebración que reunió a decenas de familias productoras en torno a uno de los cultivos más tradicionales de la zona: el maíz tierno.

El evento se llevó a cabo en la plaza central de Nulti y combinó gastronomía, música, concursos y un ritual ancestral de apertura que honró las raíces indígenas de la comunidad. El objetivo del festival fue claro: dinamizar la economía local y fortalecer el turismo rural a través de sus tradiciones vivas.

Tradición que se siembra y se cosecha

En Nulti, el choclo no es solo un cultivo: es un símbolo de identidad. Las familias lo siembran entre octubre y noviembre, para cosecharlo entre mayo y junio, en terrenos fértiles que, según los productores, no requieren químicos gracias a las condiciones naturales del suelo.

Los huertos de maíz forman parte del paisaje cotidiano: se levantan entre las viviendas y a lo largo de las vías secundarias de la parroquia. Es un modo de vida que se transmite de generación en generación.

Virginia Lata, de 36 años, es un ejemplo de ello. Aprendió de su abuela, Manuela de Jesús Lata, hoy centenaria, el arte de preparar humitas y tortillas de choclo cocinadas en tiesto de barro. Con estas recetas tradicionales recorre barrios como Challuabamba los fines de semana, ofreciendo sus productos y sosteniendo a su familia.

«Me siento orgullosa de salir adelante con algo que es propio de mi parroquia», afirmó Virginia, quien ha logrado no solo mantener viva una tradición, sino también financiar la educación de sus hijos.

Dulzura que distingue

Para María Illescas, de 52 años, los choclos de Nulti tienen un sabor único. “Son más dulces que en otras parroquias, gracias a nuestros suelos fértiles”, sostiene. María participa cada semana en la feria de agroproductores de la ciudadela Kennedy, organizada por la Prefectura del Azuay, y ve en el cultivo del choclo un trabajo duro pero satisfactorio.

Una fiesta con identidad

El festival, organizado con el apoyo de la Asociación Proagro y la Junta Parroquial de Nulti, incluyó concursos tan pintorescos como divertidos: desde quien muele más rápido el maíz, hasta quién logra comer la mayor cantidad de choclos en el menor tiempo. También se reconoció al mejor stand gastronómico del evento.

“El maíz es nuestra principal producción, y queremos seguir fortaleciendo esta celebración para que nuestras comunidades sigan creciendo, a pesar de los desafíos del clima”, señaló Sebastián Auquilla, presidente de la Junta Parroquial.

Además del choclo, Nulti también es conocida por su pan horneado en leña, una delicia artesanal que se distribuye en Cuenca y otras localidades de la región.

Con una mezcla de sabores, memoria colectiva y resiliencia campesina, el Festival del Choclo reafirma a Nulti como un territorio donde la tierra y la cultura caminan de la mano, y donde el maíz no solo se cosecha, sino que también se celebra.

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