San Joaquín, Cuenca. — El Parque Central de San Joaquín es el punto de partida ideal para redescubrir los tesoros ocultos de esta pintoresca parroquia cuencana. Rodeada de atractivos naturales, trabajo en el campo, artesanías y una rica gastronomía, San Joaquín se perfila como un destino turístico emergente, perfecto para los amantes del ecoturismo y las experiencias auténticas.
Este año, la parroquia celebró su 80 aniversario de creación, un hecho que coincide con su creciente impulso hacia el turismo sostenible y comunitario. Ubicada cerca del perímetro urbano de Cuenca y extendiéndose hasta el Parque Nacional Cajas, San Joaquín ofrece una variedad de atractivos, desde los miradores panorámicos hasta las aguas termales de Pumamaqui y San Vicente. Además, el ecomuseo del Yanuncay y la creación de un biocorredor gastronómico a lo largo del río Yanuncay, han sido parte de sus iniciativas para dinamizar la economía local.
Pedro Padilla, presidente del GAD Parroquial, destaca la importancia de las rutas turísticas creadas en la localidad con el fin de fortalecer la economía local. El año pasado, la parroquia lanzó su propia marca turística: “San Joaquín, explóralo”, que invita a los visitantes a conocer de cerca los encantos de la región.
El “Huerto de Cuenca” y su tradición agrícola
San Joaquín es conocida por muchos como el “Huerto de Cuenca”, ya que sus habitantes se dedican principalmente a la agricultura. María Monge, una residente de 54 años, señala que las familias de la parroquia han cultivado productos agrícolas durante generaciones. En sus casas se cultivan hortalizas de consumo personal, pero también para ser comercializadas en los mercados de Cuenca, como coles, lechugas y otras verduras frescas.
Emprendimiento familiar: un sello de identidad
La tradición emprendedora de San Joaquín también se refleja en su sector artesanal y comercial. En el sector de Cristo del Consuelo, a tan solo unos minutos del centro parroquial, se encuentran las chocolateras que han sido parte esencial de la identidad local. Andrés Jachero, con su marca “La Purita”, produce una gran variedad de derivados del cacao, como chocolate al 70%, bombones con trozos de cacao y avellana, y crema de cacao, entre otros productos. Esta marca, que nació en 2013, tiene raíces familiares que se remontan a 1930, y ahora es dirigida por su cuarta generación.
En las cercanías del Cuenca Tenis y Golf Club, la familia Sacaquirín mantiene viva una tradición de más de 60 años en la elaboración de cestería artesanal. Utilizando cuchillos y manos expertas, crean canastas, floreros y otros artículos, continuando el legado iniciado por su padre Gerardo Sacaquirín. Elsa Sacaquirín, de 47 años, espera que sus hijos continúen con este negocio, aunque respeta sus decisiones.
Un festín gastronómico para los sentidos
San Joaquín también es sinónimo de una gastronomía variada y deliciosa. El restaurante «El Che de Cuenca», ubicado en la vía Cuenca-Molleturo, es uno de los lugares más emblemáticos. Eva Uruchima, su propietaria, explica que el nombre del establecimiento rinde homenaje a Ernesto «Che» Guevara, figura clave de la Revolución Cubana, con más de 200 imágenes de él adornando el local. Entre los platos más destacados se encuentran el chancho a la barbosa con mote pillo, mote sucio, llapingachos, fritada, cuyes, y el tradicional caldo de gallina, entre otros.
San Joaquín apuesta por el turismo comunitario, una modalidad que permite a los visitantes disfrutar de sus costumbres y tradiciones, mientras contribuyen al bienestar de las familias locales. Con su riqueza natural, cultural y gastronómica, se está posicionando como una excelente opción para quienes buscan una experiencia auténtica durante las vacaciones.
Detalles de interés:
- San Joaquín cumplió 80 años de emancipación política en febrero de este año. Es una de las 21 parroquias rurales del cantón Cuenca.
- La iglesia matriz de la parroquia es otro de los atractivos, aunque actualmente se encuentra en proceso de remodelación.
- Entre los proyectos más recientes se encuentra la rehabilitación de la Avenida Monseñor Leonidas Proaño, uno de los accesos principales al área.
Con su mezcla de naturaleza, tradición y emprendimiento, San Joaquín se presenta como un destino turístico que promete ofrecer experiencias memorables para quienes decidan visitarlo.







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